La banca informal de la zona euro requiere más regulación porque su veloz crecimiento representa un riesgo que incluso podría extenderse a otros prestamistas tradicionales, dijo el jueves en Lisboa el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos.

“A través del financiamiento y la toma de riesgos, las instituciones que no pertenecen a la banca formal contribuyen actualmente a una baja valorización cíclica de los riesgos y a la amplificación de los precios de activos”, manifestó de Guindos sobre el sector, que incluye fondos, instrumentos financieros específicos, operadores de seguros y de valores, entre otros.

“Si estos riesgos se desatan de forma desordenada, podría ocurrir que los flujos de financiamiento escaseen y afecten las condiciones del crédito a nivel más amplio en la economía real”, sostuvo De Guindos.

Como resultado, las autoridades de la zona euro deben desarrollar “con urgencia” instrumentos prudentes para la banca informal, y utilizarlos de ser necesario, añadió.