Banamex Citi modificó su estimación de crecimiento económico de México para el cierre de este año, de 3.5 a 3.9%, ante un mejor panorama del mercado interno.

El coordinador de Estudios Económicos y Sociales del grupo financiero, Eduardo González, explicó que la premisa básica de este cambio es que la demanda doméstica seguirá en ascenso en el resto de este año.

Ello, dijo, aunque a un ritmo más lento hacia la segunda mitad, bajo el supuesto de que se materializará la desaceleración manufacturera en Estados Unidos.

Además, para el segundo trimestre, los positivos resultados del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) en marzo, así como para algunos indicadores en abril, como la producción de automóviles, hacen prever también un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del periodo mayor al anticipado hace un mes.

Lo anterior, junto al resultado mejor a lo esperado del PIB en el primer trimestre, nos llevó a subir nuestra proyección de crecimiento para este año , manifestó.

En cuanto a su estimación de crecimiento para 2013, que también elevó de 3.6 a 3.8%, la institución financiera estima una mejora en el desempeño exportador, en particular para las manufacturas, que compensaría una modesta desaceleración de la demanda local.

Sobre las variables nominales, destacó la perspectiva de la institución sobre el tipo de cambio, ya que a pesar de fuertes fundamentales considera que en el corto plazo su desempeño estará determinado por la aversión al riesgo global.

Hemos actualizado nuestra perspectiva cambiaria y esperamos una relación peso-dólar de 14 pesos en un horizonte de tres meses, seguido por una apreciación de la moneda nacional. Así, nuestras previsiones para finales de 2012 y de 2013 pasan a 13.7 y 12.6 pesos, respectivamente, desde 12.8 y 12.3 pesos anteriores .

Dijo que los ajustes en el tipo de cambio y en las perspectivas sobre el nivel de actividad económica nos llevaron a revisar el pronóstico para la inflación general al cierre de 2012 a 3.7 por ciento, desde 3.6 por ciento anterior, mientras la subyacente subió a 3.7 por ciento, desde 3.5 por ciento previo .

En su evaluación, el sesgo alcista de la inflación, dado por mayores niveles de actividad y un tipo de cambio más débil, será en parte contrarrestado por la tendencia de mediano plazo a la baja de los precios relativos agrícolas.

klm