Ernesto Torres Cantú, nuevo director general de Grupo Financiero Banamex, dio por cerrado el caso Oceanografía, empresa que, a través del factoraje, le cometió a la institución crediticia un fraude por alrededor de 400 millones de dólares. Asimismo, dio por concluido el otro caso de desfalco por 15 millones de dólares, cometido en una empresa de seguridad interna. Para Banamex estos dos capítulos están cerrados .

En sus primeras declaraciones a la prensa desde que asumió el cargo, recordó que en febrero pasado, la institución informó del fraude por parte de Oceanografía. Avisamos oportunamente a nuestros accionistas, consejeros y clientes, así como a las autoridades. Asumimos de inmediato las pérdidas, pese a lo cual seguimos contando con los mejores indicadores de solidez financiera , dijo.

De igual forma, Torres Cantú destacó que Banamex emprendió una investigación rigurosa, que incluyó una profunda revisión de sus mecanismos y procedimientos de evaluación y control, los cuales, dijo, han sido completamente reestructurados y corregidos. Durante este proceso, detectamos otro presunto fraude en una unidad de servicios de seguridad y procedimos con la misma diligencia, transparencia rigor, no obstante lo complejo del caso .

Ernesto Torres, quién cuenta con una historia de 25 años en Banamex, reconoció que este hecho se trató de una situación difícil, que representó la salida de amigos y colegas de la institución , en alusión a su antecesor, Javier Arrigunaga, quién dejó el cargo en octubre pasado.

Respecto a la salida de Javier Arrigunaga, es importante señalar que en cuanto surgió el problema de Oceanografía, con la integridad que lo caracteriza, asumió la responsabilidad y puso en la mesa su renuncia, a pesar de que evidentemente él no estaba involucrado en este asunto. Para nuestro grupo, fue un privilegio contar con él como su director general. Un magnífico directivo al que no sólo Banamex, sino todo el sector financiero ha reconocido por su capacidad, integridad y profesionalismo .

Ernesto Torres destacó que, al concluir el 2014, Banamex, como en otras ocasiones, enfrentó las dificultades con decisión y ya le ha dado vuelta a la página. Hemos sido capaces de aprender de nuestros errores y salir fortalecidos para operar mejor de ahora en adelante .

Cambios, no sólo económicos

El director general de Banamex, filial del estadounidense Citigroup, mencionó por otra parte que, ante los avances en la agenda estructural registrados en el último año y la solidez macroeconómica -pese a la volatilidad mundial-, los trágicos eventos y noticias recientes relacionados con los normalistas de Ayotzinapa, recuerdan la importancia de lograr un avance integral, que no puede limitarse sólo a la transformación económica.

Debe darse una evolución paralela en los ámbitos social y político; una agenda que incluya seguridad, fortalecimiento institucional, transparencia, combate a la corrupción y vigencia del Estado de Derecho , enfatizó.

Pese a ello, el banquero afirmó que los sucesos de Guerrero y otros estados, aunque graves y trascendentes, no ponen en riesgo la gobernabilidad del país. La tónica la marca la incertidumbre de la economía global, con su contraste productivo entre bloques , expuso.

En síntesis, podemos decir que México ha mantenido su gran fortaleza macroeconómica que, junto con una posición externa favorable y una serie de ambiciosas reformas, le confieren una mejor perspectiva y que destaca en el mundo. No obstante, el país enfrenta retos muy importantes en su desarrollo institucional, que es imprescindible atender . Eso sí, reconoció un débil consumo interno.

Consolidar liderazgo

Ernesto Torres destacó que el mandato que ha recibido de Banamex y Citi es consolidar el liderazgo donde se tiene y donde no, conseguirlo.

Destacó que Banamex es uno de los mayores grupos financieros de México y prueba de ello son los 21 millones de clientes que atiende; sus 160,000 millones de pesos como base de capital y los 1.6 billones de pesos de captación.

Recordó que en septiembre pasado, Banamex anunció inversiones por 20,000 millones de pesos en infraestructura física y tecnológica para México; un aumento de financiamiento de 130,000 millones para los sectores de energía e infraestructura, y 50,000 millones más para las pymes. Estamos conscientes de los retos pendientes, pero vemos el futuro con optimismo y entusiasmo .