La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tuvo un primer trimestre con un rendimiento negativo de 6.54% debido a la incertidumbre generada principalmente por los conflictos comerciales de Estados Unidos con diversos países.

En la última jornada de marzo (que concluyó el miércoles 28 debido a los feriados del 29 y 30), el indicador accionario S&P BMV IPC se ubicó en su menor nivel desde enero de 2017, al ubicarse en 46,124.85 unidades, lo que implicó una disminución de 3,229.57 enteros respecto al cierre de diciembre pasado.

El ajuste del mercado se aceleró en el tercer mes del año, cuando se elevaron los temores por una posible guerra comercial entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales, en particular con China, lo que generó un menor apetito por instrumentos de riesgo.

La aprobación por parte de Estados Unidos de la aplicación de aranceles de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, llevó a los inversionistas a especular sobre la posibilidad de que algunos países mostraran represalias.

Aunque México y Canadá estuvieron exentos de la medida, debido a que se mantiene la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), es un factor que sigue contribuyendo incertidumbre al mercado.

Otros puntos que afectaron a los mercados en el primer trimestre fueron las posturas monetarias más restrictivas por parte de algunos Bancos Centrales, así como los cambios en el gabinete del presidente Donald Trump durante el mes de marzo, que generó dudas sobre la administración.

En el primer trimestre del año los precios del petróleo mostraron una recuperación, de los cuales el crudo West Texas Intermediate (WTI) llegó a un precio de 64.67 dólares por barril, con un incremento de 7.03 por ciento.

En el mercado cambiario, el peso mostró una apreciación de 6.87% o o un peso y 35 centavos, al cotizar en alrededor de 18.31 pesos por dólar, de acuerdo con Banco Base.