Los bancos centrales enfrentan demasiada presión de los políticos para que actúen con el objetivo de promover el crecimiento y debilitar a las monedas, dijo el jueves el responsable del foro mundial de banqueros centrales.

Jaime Caruana, gerente general del Banco de Pagos Internacionales -conocido como BIS por su sigla en inglés-, dijo también en una entrevista con Reuters Insider que el mundo está alcanzando el punto donde el daño de la impresión de dinero de los bancos centrales podría superar a los beneficios.

Consultado por la presión del nuevo Gobierno japonés sobre el Banco de Japón (BoJ) para que incremente las compras de activos a fin de sacar a la economía de la cuarta recesión desde el 2000 y terminar con la deflación, dijo que las autoridades deberían enfocarse más en sus propias acciones.

"Siempre existe el riesgo de sobrecargar a los bancos centrales. Quizá hay una presión excesiva cuando discutimos sobre el crecimiento. Probablemente la atención debería centrarse en la productividad, la competitividad, la participación en el mercado laboral. Hay una atención un poco excesiva en los bancos centrales", dijo Caruana.

Las medidas de los bancos centrales, como los recortes de las tasas de interés, solo pueden dar tiempo a los gobiernos para que tomen iniciativas de reformas estructurales, pero "a veces las tasas bajas ofrecen incentivos para que ese tiempo no se use con mucha sensatez", dijo.

Cuando se le preguntó si le preocupaban las medidas tomadas por bancos centrales para debilitar a las monedas y el riesgo de las devaluaciones para hacer más competitivas a las economías, Caruana dijo que las autoridades debían explicar claramente la lógica detrás de sus acciones.

"Si este es el caso, probablemente parte de la ansiedad sobre las guerras de monedas se minimizará. Los bancos centrales están tomando muchas medidas pero no creo que detrás de eso esté esa lógica", declaró.

El jefe del BIS dijo que las políticas de flexibilización cuantitativa de algunos bancos centrales -como la Reserva Federal estadounidense y el Banco de Inglaterra- comienzan a mostrar efectos indeseables, como la valoración incorrecta de los riesgos.

"A medida que pasa el tiempo, el equilibrio de los beneficios que obtenemos con las tasas de interés bajas y tanta liquidez y las intervenciones, y sus costos, pasará a costos cada vez mayores y menos eficiencia del lado de los beneficios", sostuvo.

RDS