El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) movilizó más de 110 millones de dólares en recursos para inversiones de impacto durante los últimos 18 meses, a fin de financiar proyectos rentables que logren cambios sociales.

El organismo estima que pese al rendimiento económico sobresaliente de los últimos años, América Latina y el Caribe aún tienen mucho camino por recorrer para tratar necesidades de desarrollo apremiantes, como reducir la pobreza, mejorar los resultados de la educación y facilitar el acceso a servicios de salud confiables.

Así, con el propósito de contribuir a que la región avance en estas áreas, el BID ha trabajado en conjunto con una clase de inversionistas internacionales que crece rápidamente, los llamados inversionistas de impacto.

Durante los últimos 18 meses, el BID movilizó cerca de 110 millones de dólares en recursos provenientes de estos inversionistas para esta región a través de su programa de sindicación de préstamos y por medio de copréstamos.

Ello, con el objetivo de financiar proyectos destinados a mejorar las condiciones de vivienda de poblaciones de bajos recursos, otorgar beneficios a mujeres emprendedoras, ayudar a pequeños productores a aumentar su productividad y a mejorar comunidades rurales.

El jefe de la Unidad de Sindicación del Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo del BID, Jozef Henriquez, dijo que existe una gran oportunidad para que el sector privado contribuya al desarrollo económico.

La inversión de impacto es realizada por individuos de alto patrimonio neto, fundaciones y gestores de activos que se concentran en proyectos rentables que también producen beneficios sociales, como mejorar la calidad de vida de la población sumergida en la pobreza.

Tradicionalmente, los inversores de impacto apoyan el microfinanciamiento en varios países en vías de desarrollo pero, en los últimos años, buscaron diversificar su cartera y su impacto expandiéndose a otros sectores como salud, vivienda y educación.

La Global Impact Investing Network estima que las inversiones de impacto suman actualmente un total de más de 50,000 millones de dólares en todo el mundo.