El negocio digital de los bancos europeos ya es una prioridad dentro de la acción supervisora en Europa. El Banco Central Europeo (BCE) vigilará de cara al 2020 el modelo digital de las entidades, que se han acelerado en este terreno en los últimos años por los potenciales ahorros de costos que ofrecen por cada transacción y como respuesta a los nuevos competidores fintech.

Se trata de la primera vez que el BCE pondrá el foco de su lista de prioridades supervisoras en el modelo de banca digital, aunque ya había incluido con anterioridad en su mapa de riesgos anuales tanto la exposición tecnológica como los ciberataques.

“La digitalización siempre ha estado encima de la mesa del BCE, pero ahora se da un paso más”, señalan fuentes financieras en contacto permanente con Frankfurt.

En un contexto en el que es cada vez más probable una desaceleración económica dilatada en el tiempo en la zona euro, el supervisor único ha reforzado entre sus prioridades la evaluación de la capacidad de resistencia de los modelos de negocio de los bancos. Y apunta directamente a la digitalización. 

Preocupación 

La transformación digital abre a las entidades una nueva oportunidad de negocio, pero sobre todo genera para el sector una vía importante para ganar en eficiencia.

Sin embargo, la impresión de los directivos de banca, según las fuentes consultadas, es que el BCE no quiere que las entidades centren toda su estrategia a través de canales remotos. De hecho, de entre los seis grandes bancos cotizados españoles, BBVA y Bankinter ya hacen más de 40% de sus ventas en España por canales digitales. Al supervisor le preocupa también la disparidad de criterios de cada banco para definir su negocio digital y catalogar a sus clientes como digitales o no.

En el caso del sector financiero en España, hay entidades que lo miden en función de las conexiones a banca online y otras dependiendo de las transacciones efectivas que se hacen por Internet.