La economía de la zona euro goza de un crecimiento robusto e incluso podría superar las expectativas a corto plazo, dijo el Banco Central Europeo (BCE) en un boletín económico regular divulgado el jueves.

El mercado laboral sigue exhibiendo "una fuerte dinámica", el consumo privado aumenta, las exportaciones están creciendo y tanto la inversión en construcción como en otras áreas está repuntando, lo que anticipa una sólida expansión económica a futuro, dijo el BCE.

"En general, los más recientes indicadores económicos apuntan a un fuerte impulso de crecimiento en la zona euro, que se proyecta que se expanda a corto plazo a un ritmo algo más veloz a lo estimado previamente", agregó el BCE en un boletín que es en gran parte consistente con la evaluación del consejo gobernante de la entidad en su reunión de política monetaria de marzo.

En tanto, el superávit de cuenta corriente ajustado de la zona euro siguió aumentando en enero, afirmó el BCE.

El superávit de cuenta corriente ajustado subió a 37,600 millones de euros (46,460 millones de dólares) en enero respecto a 31,000 millones de euros en diciembre, mientras que el superávit en los 12 meses a enero fue equivalente a un 3.6% del Producto Interno Bruto del bloque, más que 3.3% de un año antes, sostuvo la entidad.

La cifra no ajustada mostró una baja del superávit a 12,800 millones de euros en enero desde 46,800 millones de euros en diciembre, debido mayormente a un incremento de las importaciones, mostraron los datos.

BoE, SIN CAMBIOS EN TASAS

Por otro lado, el Banco de Inglaterra (BoE) mantuvo el jueves sin cambios sus tasas de interés, pero dos autoridades en el consejo del organismo votaron inesperadamente a favor de un aumento inmediato de los costos de financiamiento, en un comunicado que refuerza la expectativa de un ajuste monetario en mayo.

Ian McCafferty y Michael Saunders -que fueron las primeras autoridades del BoE en hacer un llamado a elevar las tasas en el 2017- dijeron que es hora de subir las tasas nuevamente, en el que sería apenas el segundo ajuste para el banco central británico desde la crisis financiera del 2008.

A nivel global, la economía está creciendo a su ritmo más rápido desde la crisis financiera del 2007-2008, ayudando al Reino Unido en un momento en que está sufriendo por la incertidumbre generada por el Brexit.

La Reserva Federal de Estados Unidos elevó las tasas el miércoles por sexta vez desde la crisis financiera. Incluso el BCE -que sigue lidiando con un crecimiento anémico de los precios- tiene previsto empezar a reducir sus compras masivas de bonos.

El Comité de Política Monetaria del BoE arrojó una votación de 7-2 en favor de mantener la tasa de interés de referencia sin cambios en 0.5%, pero dijo que es probable que se requiera una "senda de endurecimiento" de la política monetaria para llevar a la inflación hasta su meta de 2.7 por ciento.

"El mensaje del Banco de Inglaterra a los prestatarios no podría ser más claro: prepárense para unas tasas más altas ahora", afirmó Ed Monk, de la gestora de fondos Fidelity International.

Los mercados financieros se mostraron relativamente indiferentes, aunque la libra esterlina tocó brevemente un máximo de nueve meses frente al euro.

Los inversionistas apostaban a una posibilidad de 70% de un aumento de tasas en mayo incluso antes del comunicado del jueves y ven opciones similares de otra subida adicional más adelante en el 2018.