El Banco Central Europeo (BCE) suspenderá al final de este año su programa de compra de deuda que durante tres años ha servido para apoyar la economía de la zona euro, indicó este jueves la institución tras una reunión en Riga.

Además, las compras de deuda, hasta ahora de 30,000 millones de euros mensuales, se reducirán a 15,000 millones a partir de octubre y quedarán suspendidas al terminar el año.

El BCE también anunció que mantendría su principal tasa de interés en su mínimo histórico del 0%, mientras que la tasa de depósitos seguirá con un interés negativo de 0.40 por ciento.

El fin progresivo del programa masivo de compra de deuda pública y privada, conocido como QE, era muy esperado por los analistas, aunque la institución se reserva la posibilidad de modificar su decisión en función de si se "confirman las perspectivas de inflación".

El QE, anunciado en 2015 con el objetivo de luchar contra la deflación, empezó con compras de grandes cantidades de obligaciones emitidas por los estados, a las que le siguieron a partir de 2016 compras de deuda de las empresas.

En los últimos meses, coincidiendo con la mejora de la economía de la zona euro, el QE ya fue reducido paulatinamente y pasó de los 80,000 millones de euros de compras mensuales de 2016 a los 30,000 millones de euros desde enero.

El programa del BCE ha permitido hasta ahora inyectar 2.4 billones de euros a la economía para facilitar el crédito a las empresas y a los particulares y estimular así el crecimiento y la inflación.

El BCE también indicó que, incluso después de poner fin a su programa de compra de deuda. seguirá apoyando la economía, en particular renovando las fechas de vencimiento de sus antiguas obligaciones.

La institución tampoco aumentará las tasas de interés hasta "mucho después" de que termine el QE, es decir, como muy pronto a mediados de 2019.

Eleva proyecciones de inflación en zona euro

El BCE elevó sus previsiones sobre la inflación de la zona euro para este año y el próximo, pero redujo su estimación del crecimiento económico en 2018, dijo el presidente del organismo, Mario Draghi.

El BCE, que tiene como objetivo una tasa inflacionaria justo por debajo del 2%, prevé que el índice de precios al consumidor suba 1.7% este año, el 2019 y el 2020.

Ante el incremento de más de 60% de los precios del petróleo desde el año pasado y el retroceso del euro contra el dólar, la inflación por importaciones se ha estado acelerando, impulsando lentamente los precios para los consumidores, lo que debería apuntalar la lectura subyacente con el tiempo.

Pero las preocupaciones sobre el proteccionismo comercial y las turbulencias en varias economías clave han afectado a la actividad, lo que forzó al BCE a reducir sus pronósticos de expansión para el bloque.

El BCE prevé para este año una expansión del 2.1%, frente al cálculo anterior de un crecimiento del PIB de 2.4 por ciento.

Las siguientes son las nuevas proyecciones del equipo económico del BCE sobre la inflación y el crecimiento del PIB de la zona euro, divulgadas en porcentajes. Las estimaciones emitidas en marzo se encuentran entre paréntesis.

erp