El Banco Central Europeo (BCE) anunció este jueves que ha prestado 129,800 millones de euros a 306 bancos europeos, en su segunda subasta de crédito a intereses ventajosos a largo plazo (TLTRO) para incentivar el crédito a las empresas y relanzar la economía en la zona euro.

Este monto quedó por debajo de las expectativas de los analistas, que esperaban una demanda de unos 150,000 millones de euros en este segundo TLTRO y que tendrán que reembolsar para septiembre de 2018.

En septiembre, en la primera emisión, 255 entidades pidieron prestados 82,600 millones de euros, una suma neta inferior a las expectativas de los actores del mercado.

El volumen total concedido a los bancos en las dos primeras subastas también es bajo si se compara con las ambiciones del BCE.

Su presidente, Mario Draghi, estaba dispuesto a poner 400,000 millones de euros en la mesa este año, pero los créditos se han quedado en 212,400 millones en total.

El BCE ya había concedido barra libre al sistema bancario en 2011 y 2012, durante la crisis del euro.

El principio de los TLTRO es similar: la tasa de interés es del 0.15%, ligeramente superior al tipo de interés del BCE, que se encuentra en su mínimo histórico (0.05 por ciento).

Pero en esta ocasión, el guardián del euro desea asegurarse de que la economía se va a beneficiar de la liquidez inyectada. Los bancos beneficiarios se comprometen a aumentar sus créditos al sector privado.

Aquellos que incumplan esta obligación tendrán que reembolsar antes su crédito, a partir del otoño de 2016.

El BCE espera con ello facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas al crédito e incentivarlas a invertir, lo que permitirá incentivar el alicaído crecimiento de la zona euro y alejar el riesgo de deflación.

Tras las dos emisiones TLTRO de este año, se van a organizar otras seis subastas a razón de dos por trimestre entre marzo de 2015 y junio de 2016.

Los bancos podrán pedir prestado por esta vía hasta tres veces el monto neto de créditos adicionales que hayan concedido al sector privado.

Mario Draghi había explicado en agosto que esperaba inyectar entre 450,000 y 850,000 millones de euros en el sistema económico y financiero, gracias al conjunto de estos megapréstamos a los bancos.

erp