Francfort.- El Banco Central Europeo (BCE) recomendó el jueves a los bancos del Viejo Continente que limiten o suspendan el pago de dividendos este año para consolidar su situación financiera y estudiará su política de bonos.

El BCE se encarga desde noviembre de supervisar los bancos de la región en el marco de la unión monetaria de la Unión Europea. Tras someterlos a un chequeo de salud con los "stress tests", ahora acaba de recomendarles que sean tacaños con los dividendos que distribuyen a los accionistas.

"Los bancos tendrían que basar sus políticas de dividendos en hipótesis prudentes y conservadoras, para que puedan hacer frente a las exigencias de fondos propios después de todos los pagos, y prepararse para cumplir normas más exigentes", declaró la presidenta del mecanismo de supervisión bancaria, Daniele Nouy, citada en un comunicado.

Concretamente, los bancos que no superaron los "stress tests" ni han cubierto sus necesidades de capital en el 2014 no deberían pagar dividendos. Estas recomendaciones van dirigidas a trece entidades, declaró a la AFP una portavoz del BCE.

Los bancos que han acumulado fondos propios -ampliaciones de capital y beneficios en reserva en las arcas- suficientes están invitados a que controlen los dividendos. Las exigencias en materia de fondos propios aumentarán para el 2019 y muchos tienen que incrementar sus reservas de capital hasta entonces.

El BCE dijo que ha enviado recomendaciones personalizadas a cada uno de los grandes bancos centrales nacionales para que hagan lo mismo con las entidades de tamaño más pequeño.

No obstante, estas recomendaciones no son "vinculantes desde un punto de vista legal", reconoció la portavoz. La institución europea no puede imponer sanciones si los bancos no lo cumplen.

Ahora mismo, la única obligación que tienen los bancos es alcanzar un ratio de fondos propios de al menos el 4.5%, como lo exige la reglamentación de Basilea III.

El BCE también advirtió a los bancos que revisen sus políticas de bonos para sus ejecutivos. Este proceso debe empezar "pronto este año", dijo la portavoz.

El supervisor bancario desea asegurar que las remuneraciones variables de los banqueros no amenazan la estabilidad financiera de esas entidades.

mac