El Banco Central Europeo (BCE) dictaminó en su reunión de julio que es necesaria una combinación de medidas para impulsar la economía de la zona Euro.

Mario Draghi, presidente de la entidad, prometió más estímulos en septiembre, a su vez, las minutas de la reunión del 25 de julio indicaron que las opciones del BCE incluyen una combinación de recortes a las tasas de interés y compras de activos. Las autoridades monetarias también se mostraron divididas sobre si redefinirán el objetivo de política del BCE de una tasa de inflación un poco inferior al 2 por ciento.

Draghi dijo en la conferencia de prensa posterior a la reunión que se evaluó la posibilidad de extenderla a ambos lados de 2%, y que no habría un límite a ese nivel. Sin embargo, algunos de sus colegas parecieron discrepar, argumentaron que cualquier discusión sobre simetría debería ir unida a una revisión del objetivo de tasa de inflación o debería incluirse en parte de una discusión más amplia sobre la estrategia de política del BCE.

Destaca que los costos a los que los bancos han captado los recursos que necesitaban en el mercado han fluctuado mucho a lo largo de los últimos meses. Los diferenciales de crédito que han tenido que pagar a los inversores se han ampliado a finales del pasado ejercicio y en ciertos momentos durante este verano, un movimiento que ha convivido con fases en las que el costos se ha situado cerca de mínimos históricos.

 

Mario Draghi finaliza su mandato el 31 de octubre de 2019. Las medidas se presentarán en forma de paquete que permita "sinergias y complementariedades entre los distintos instrumentos", una fórmula que mejora el anuncio de los diferentes estímulos uno a uno. Se trata de un concepto introducido a principios de julio y que la transcripción de la última reunión sitúa ahora como el pensamiento dominante.

Finalmente, el BCE recuerda a la banca que en caso de una nueva racha de bajadas en la calificación crediticia, los inversores les exigirán una mayor prima por hacerse con su deuda, lo que también provocaría un encarecimiento súbito de la financiación.