En el marco de la reunión del G20 celebrada en Turquía, Francisco González, presidente del grupo BBVA, recomendó que se tome una pausa en la regulación del sector financiero y calibrar su impacto en la economía.

A raíz de la crisis del 2008-2009, las autoridades financieras internacionales decidieron endurecer la regulación para evitar que se repitieran escenarios adversos provocados por algunos grandes bancos.

Ante empresarios y políticos del mundo, el presidente del español BBVA, mencionó que es normal que tras la crisis financiera global, el foco predominante de los reguladores fuera la estabilidad, pero consideró que ha llegado el momento de analizar bien los impactos de la regulación para no lastrar el crecimiento económico ni el crédito.

La regulación debe poner el foco en el crecimiento y no sólo en la estabilidad financiera , destacó.

Además, consideró que es fundamental que haya mayor consistencia entre las regulaciones y los países.

En su opinión, el principal reto que sale de esta cumbre del G20 es impulsar el crecimiento económico mundial. Las previsiones de BBVA Research apuntan a que la economía mundial crecerá en el 2015 a su ritmo más bajo desde el 2009. El enfriamiento de las economías emergentes, especialmente de China, pone en riesgo el ritmo de crecimiento en los países desarrollados.

Por otra parte, Francisco González propuso impulsar el desarrollo tecnológico digital porque, dijo, potencia el crecimiento. En este ámbito, opinó que la regulación también juega un papel fundamental, como mecanismo para proteger a los consumidores pero fomentando, al mismo tiempo, las ventajas que se derivan del avance tecnológico.

Otra recomendación que hizo en el marco del G20 el presidente del BBVA fue dotar a las pequeñas y medianas empresas de mejores mecanismos de acceso al financiamiento.

Finalmente, el banquero destacó que en foros como éste se evidencia el prestigio que hoy tiene España. A su modo de ver, todos reconocen la fortaleza de la economía, a pesar de las incertidumbres que generan algunas situaciones políticas muy concretas, y consideró que su país está en una posición inmejorable para seguir siendo uno de los motores de Europa.