BBVA espera que este año haya una contracción de la cartera de crédito hipotecario, tanto de la banca comercial como de los institutos públicos de vivienda, ello, como consecuencia del elevado desempleo que dejará la crisis económica derivada de la pandemia del Covid-19.

Este banco tiene hasta ahora un pronóstico central para el PIB de México de una contracción de 7%, y una estimación de que se pierdan de entre 1.3 millones y 1.5 millones de empleos en el año. Por ello, espera una contracción generalizada del mercado hipotecario en el 2020, que quizá se extienda hasta el 2021.

En videoconferencia, en la que se dio a conocer el informe sobre Situación Inmobiliaria, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, explicó que en el 2019, la banca comercial logró una ligera recuperación en el mercado hipotecario, el sector colocó 135,000 créditos, que representó un crecimiento de 7.5% respecto al 2018; con un monto de 198,500 millones de pesos, un alza de 3% en el periodo.

Lo anterior, dijo, luego de que en el 2017 la banca cayera en un bache en este mercado, a consecuencia de que el Infonavit decidió entrar con financiamiento de vivienda media-residencial, algo que BBVA cuestionó en su momento.

No obstante, detalló que al primer trimestre del 2020 esta situación se revirtió, pues al cierre de marzo, se habían colocado 28,300 créditos, una caída de 7%, con un monto de 43,400 millones de pesos, que representó una baja de 6.5% respecto a marzo del 2019.

“La banca se desaceleró desde finales del 2019 por menores ritmos de generación de empleo. Por ello, se espera una contracción generalizada del mercado en el 2020-2021”, señala el informe.

Ahí se resalta el efecto que tendrá en esto la histórica contracción en el empleo formal, resultado de la pandemia ocasionada por el Covid-19.

“En la crisis actual, acentuada por la pandemia del Covid-19, se combinan por primera vez factores de oferta y demanda. A diferencia de la crisis del 2009, en donde el mayor efecto vino por el lado de la demanda, o la del 2013, mayoritariamente por factores de oferta, en el 2020 se estima que podrían perderse hasta 1.5 millones de empleos este año, por lo que el efecto más negativo en el sector podría manifestarse hasta el 2021, dado el efecto rezago hacia la demanda por vivienda”, precisa el documento.

Agrega que el efecto en la demanda puede ser de tal magnitud, que incluso ante un posible descenso en las tasas de interés hipotecarias y una desaceleración en los precios de la vivienda, no se espera una reactivación pronta. “A diferencia de la crisis del 2009, en esta ocasión es factible ver una recuperación lenta en la que se alcance terreno positivo hacia el 2022”.

Habrá deterioro en cartera

Carlos Serrano adelantó que ante esta situación, habrá un deterioro en la cartera hipotecaria, pero que, dadas las condiciones de originación, la estimación es que no sea superior a 5 por ciento. Hasta ahora, recordó, la más alta fue en el 2009 cuando llegó a 6 por ciento.

“Si bien podría esperarse un deterioro en la actual crisis, ésta sería mucho más baja en comparación con el Infonavit, que es de 12%”, refiere el reporte.

Construcción caerá 13%

El reporte de BBVA, también prevé una caída del sector de la construcción de 13%, lo que podría prolongarse hasta mediados o finales del 2021.

“La contracción de la edificación explica en su mayoría el resultado, mientras que la infraestructura no pudo levantar, pese a las obras emblemáticas de la administración”, mencionó.

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