Las transferencias netas de recursos al exterior para el pago de intereses del gobierno y del sector privado completaron un cuarto año consecutivo al alza en el 2018 según información del Banco de México.

Entre enero y septiembre de este año, tanto emisores privados como del sector público realizaron pagos de intereses por 16,704 millones de dólares, cifra que se convirtió en la más alta desde 1990.

Este periodo coincide con el inicio de la normalización de las tasas de interés de Estados Unidos y el fortalecimiento del dólar, advierte desde Santiago de Chile, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.

De acuerdo con la funcionaria, este contexto externo continuará al menos el año entrante, cuando se espera que Estados Unidos mantendrá el alza de tasas para dejarlas en 3%, conforme lo anticiparon los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Fed en la última reunión monetaria del año, completada el pasado miércoles 19 de diciembre.

El caso de México es similar al de las demás economías de la región latinoamericana, consigna la funcionaria, quien anticipa que para el 2019 se completará el quinto año consecutivo de transferencias al alza para el pago de intereses por la deuda externa.

“El aumento de la tasa de interés de Estados Unidos, en particular, y el fortalecimiento del dólar ante la mayor aversión por emergentes contribuirán a una mayor restricción de las condiciones financieras que afectarán particularmente a las economías de la región”, sostuvo.

De acuerdo con las estadísticas del Banco de México, 59% de estos réditos fue pagado por los emisores del sector público.

Es decir, sólo los emisores del sector público transfirieron para el pago de intereses por la deuda 9,954 millones de dólares entre enero y septiembre de este año. Los citados emisores del sector público son: el gobierno federal, empresas paraestatales y públicas como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Banco de México y el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), así como gobiernos estatales y municipales.

Ésta es también la mayor transferencia que ha realizado el sector público para el pago de intereses sobre su deuda, desde el año 1980.

Arriba, también intereses privados

En las estadísticas de la cuenta corriente de la balanza de pagos se observa que en los tres trimestres del año el sector privado transfirió 6,750 millones de dólares para cumplir con el pago de intereses por la deuda en moneda extranjera.

Los emisores del sector privado son las instituciones de banca comercial y empresas privadas.

Esta transferencia al exterior por parte de emisores privados presentó un ligero repunte al compararle con el monto que pagaron en el mismo periodo del año anterior, correspondiente a 6,212 millones de dólares. Pero se mantiene como a transferencia más alta para un periodo similar, también desde el año 1980.

El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, explicó en conferencia de prensa en noviembre que este pago de intereses de los emisores privados por deuda con el exterior “no es un tema extremadamente preocupante”.

Argumentó que hay un porcentaje mayoritario de empresas mexicanas que tienen una cobertura natural porque exportan y registran ingresos en dólares; por tanto no se ven tan afectados por la depreciación cambiaria.

Esta observación concuerda con la divulgada por el Banco Internacional de Pagos (BIS, por su sigla en inglés), quien ha esgrimido que la exposición de los emisores de los mercados emergentes tendría que identificarse en función de la fluidez de los ingresos en moneda extranjera y medir en qué proporción estaría cubierta su deuda en dólares.

Intereses presionados

La información estadística del Banco de México muestra que la carga de intereses de la deuda externa total, que incluye a sectores público y privado, comenzó a crecer en el año 2015.

Entre enero y septiembre del año 2015, previo al inicio de la normalización de tasas del FOMC en diciembre, la transferencia total de recursos desde México al exterior para honrar el pago de intereses por la deuda contratada por el sector público y privado ascendió a 14,250 millones de dólares.

En los nueve meses del año siguiente, cuando ya se habían completado dos incrementos de medio punto porcentual en la tasa de fondeo de Estados Unidos, los emisores privados y del sector público de México ya habían transferido 14,752 millones de dólares para el pago de intereses.

Este monto ha ido incrementando hasta llegar a 16,704 millones transferidos entre enero y septiembre de este año.

Incertidumbre, factor en contra

El Fondo Monetario Internacional (FMI) observó en noviembre que la posición de la deuda en dólares de ambos sectores se había convertido en factor de vulnerabilidad para México ante la volatilidad persistente.

El diagnóstico especial sobre la deuda mexicana y la posición fiscal que presentaron en ese momento detalla que los emisores privados habían encontrado en el mercado una alternativa a la baja intermediación bancaria.

El mismo FMI consignó además que la depreciación cambiaria ha impactado de manera importante en el aumento de la deuda pública, pues poco más de la mitad del aumento sobre PIB de la misma, entre el 2014 y el 2018, “es explicado por el efecto de la depreciación del peso”.