Ante el reciente anuncio de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) de destinar 400 millones de pesos para subsidios para la adquisición de vivienda, ejecutados vía el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) indicó que es una buena noticia; sin embargo, es insuficiente para atacar el rezago habitacional en el que se encuentran entre 10 y 11 millones de personas en el país.

En conferencia de prensa, el recién nombrado presidente de la AMPI, Pablo Vásquez, dijo que el gobierno federal tendrá que redefinir la política nacional de vivienda con el fin de saber cómo será la asignación de recursos especialmente para ayudar a la colocación de vivienda social, por lo que se espera que a más tardar a marzo de este año haya una definición clara de la visión del nuevo gobierno al respecto.

“En la actualidad se depende mucho de las políticas de vivienda nacionales (...) este presupuesto es bueno, lo vemos positivo, pero no es suficiente. Si queremos llegar a más gente y abatir el rezago, necesitamos construir y colocar más vivienda (social)”, detalló Vásquez.

Para este 2019, se prevé una partida en el esquema de cofinanciamiento (o subsidios), operado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), cercana a los 1,726 millones de pesos, de los cuales y de acuerdo con la Sedatu, al menos en los primeros meses del año, 400 millones de pesos se ejecutarán vía el Infonavit para atender principalmente a trabajadores con ingresos de hasta 6,860 pesos mensuales.

Vásquez comentó que esta poca claridad que se tiene respecto al uso de recursos para incentivar la edificación y colocación de la vivienda social es hasta cierto punto normal por el comienzo del nuevo gobierno, acotó que espera que en los próximos meses se aclare el panorama respecto a dicha política.

“Estamos seguros que con el paso de las próximas semanas, habrá una modificación y seguro tendremos buenas noticias. Es importante resaltar que la nueva política va enfocada en la parte social”, explicó.

Durante la administración de Enrique Peña Nieto, el esquema de subsidios que opera la Conavi concentró gran parte de los recursos destinados a la adquisición de vivienda social.

Ahora, en esta administración, la Conavi contará para este 2019 con un presupuesto cercano a los 9,400 millones de pesos pero para diversos esquemas, como reconstrucción y mejoramiento urbano, de los cuales sólo 1,726 millones de pesos serán para el programa que tradicionalmente se conoce como de subsidios, los cuales se tienen que acompañar con el financiamiento de una entidad ejecutora como el Infonavit o un banco.

La Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) ha señalado que este cambio de enfoque, donde el esquema tradicional de subsidios no concentra la mayor parte del presupuesto asignado a Conavi, podría causar una crisis en el sector, pues los edificadores de este tipo de vivienda no verían buenas perspectivas para construir este tipo de casas, así como para su colocación.

Dinamismo en residencial

Contrario a la situación de la vivienda social, Vásquez señaló que hay mejores perspectivas para el segmento residencial, apoyado principalmente a que las tasas de interés en los créditos para este tipo de vivienda se han mantenido a pesar de que ha habido un alza en la tasa de referencia.

“Seguimos en México con tasas fijas (...) hay muchos países que no las tienen pues en diversas partes del mundo son variables. El sector residencial es el que más sólido está porque además hay una gran demanda, se prevé un crecimiento en este segmento de 7% para el 2019”, acotó y añadió que en todo el sector inmobiliario habría un crecimiento de entre 5 y 6% en este año.