Antes del impacto de lleno de la pandemia del Coronavirus (Covid-19) a la economía del país, el sector de las sociedades financieras populares (sofipos) ya arrastraba un problema de morosidad en su cartera de crédito, especialmente de los créditos destinados a la vivienda.

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el índice de morosidad (Imor) de la cartera de crédito total del sector de las sofipos fue de 13.36% a marzo del 2020, es decir un incremento de más de tres puntos porcentuales respecto al que arrojó en el mismo periodo del 2019; sin embargo, este indicador en su cartera a la vivienda fue de 29.49% al primer trimestre del presente año, es decir más de ocho puntos porcentuales respecto al mismo lapso del año anterior.

A marzo del 2020, el sector de las sofipos estaba compuesto por 39 entidades en operación, de las cuales sólo siete tenían actividad crediticia para vivienda, mismas que sumaron una cartera de crédito vigente en este rubro de 89 millones 683,688 pesos y un saldo de su cartera vencida de 37 millones 510,656 pesos.

Libertad Servicios Financieros, la sofipo más grande medida por número de activos, representó 91% del total de la cartera vencida en vivienda registrada a marzo pasado, con un saldo de 34 millones 186,669 pesos.

Al primer trimestre del 2020, el saldo de la cartera de crédito total del sector fue de 24,200 millones de pesos, es decir un decremento de 5.6% respecto al mismo periodo del 2019.

Captación cayó

El ahorro en este tipo de entidades era tradicionalmente uno de los indicadores favorables para el sector; sin embargo, al primer trimestre del 2020, sufrió un revés. A marzo del presente año, el saldo de la captación tradicional, fue de 20,451 millones de pesos, es decir un decremento anual de 6.3%, según la información de la CNBV.

“La reducción en la captación tradicional se explicó por los depósitos de exigibilidad inmediata que tuvieron un decremento anual real de 20%”, indicó la CNBV al presentar las cifras del sector.

En el primer trimestre del año, el sector registró una pérdida neta de 206 millones de pesos, es decir, 189% mayor respecto a la registrada en el mismo periodo del 2019. De acuerdo con la CNBV, este resultado fue, principalmente, por una disminución en su margen financiero y un crecimiento de las estimaciones preventivas para riesgos crediticios.

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