El reto para este 2015 en el sector de las sociedades financieras populares es hacer más visibles a estas entidades financieras al público ahorrador, pero no por cosas malas como el caso de Ficrea sino por acciones que permitan ser un complemento importante para el avance de la inclusión financiera en el país, aseguró Armando Sánchez Porras, presidente de la Asociación Mexicana de Sofipos (Amsofipo).

En entrevista, Sánchez Porras indicó que aunque el caso de Ficrea podría tener un impacto negativo en el sector por la mala imagen que ha proyectado el caso a la opinión pública, la mayoría de estas entidades tiene mucha experiencia en el tema del ahorro y crédito popular que hace que el sector sea sólido y con más aspectos positivos que negativos.

Hay más cosas buenas que malas siempre, es una figura nueva que se creó hace ocho años aproximadamente (...) La mayoría de las sofipos que opera cuenta con una gran experiencia de más de 20 años; somos un sector que en estos tiempos ha alcanzado una madurez importante, que se está convirtiendo en una alternativa para participar responsablemente en la inclusión financiera del país , indicó el representante de la Amsofipo.

Aseveró que pese a que la reforma financiera fue benéfica para las sofipos, todavía falta tiempo para que la figura permee más en la población. No obstante -aseguró- desde su creación, el sector ha mostrado un dinamismo muy importante, con crecimientos por arriba de 20% y con presencia en lugares donde entidades bancarias no han logrado penetrar.

Dar a conocer la figura es un gran reto; las diferentes competencias, tanto autoridades y asociaciones, estamos viendo por él para que cada día la población ubique a las sofipos como una alternativa del sector popular para ir a solicitar servicios financieros formales , declaró el directivo de la Amsofipo.

Esta percepción concuerda con la de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en el sentido de que la figura todavía no ha logrado la penetración deseada en la población que se encuentra en la base de la pirámide, es decir: quienes tienen pocos ingresos.

Recientemente se llevó a cabo una reunión privada entre un funcionario de la CNBV, ligada a la parte de la supervisión de las sofipos, y representantes del sector, en la cual la autoridad instó a varios directivos de algunas entidades a dar a conocer de forma más intensa la función de este tipo de entidades enfocadas al microcrédito y al ahorro.

El ahorrador todavía no conoce la figura, no es una marca posicionada en México, el acreditado recurre al crédito donde se lo dé y el ahorrador es más difícil atraerlo: como marca no ha logrado posicionarse , expresó Ramiro Álvarez Hernández, director adjunto de sofipos dentro de la CNBV.

Modelos de negocio poco maduros

En la reunión, el funcionario de la CNBV indicó que uno de los problemas más visibles en las sofipos, sobre todo en las de nivel I que cuentan con cerca de 80 millones de pesos en activos, es que tienen modelos de negocio pocos maduros, que no han logrado ser redituables en las instituciones financieras y pone en riesgo la continuidad de éstas.

Sin embargo, el representante de la autoridad indicó que la Comisión espera que esto se resuelva rápidamente, ya que en muchas entidades ha habido un cambio generacional de accionistas, lo que hará que estas entidades tengan mejor desempeño y no desaparezcan.

Varias sofipos de nivel I no han logrado madurar su modelo de negocio (...), se está incorporando una nueva generación de accionistas en esas entidades, se espera que tengan un mejor desempeño, con el fin de que éstas no desaparezcan y por el contrario sigan funcionando y que el sector no dé la idea de que se está reduciendo , expresó el funcionario.

De acuerdo con la CNBV, existen cuatro niveles de operación dentro de las sofipos, que son determinados por el tamaño de los activos totales. A junio pasado existían 32 entidades en el nivel más básico (I) de las 49 que componían al sector, sin contar la revocación de Ficrea.

En aquel momento, el funcionario de la CNBV indicó que los retos futuros del sector son: consolidar los modelos de negocio; acabar con el problema de concentración, ya que sólo cuatro entidades (Libertad, Ficrea antes de su liquidación , Came y Bienestar) abarcan casi todo el mercado; que se desarrollen mejores prácticas de gobierno corporativo, e incorporar la tecnología en el funcionamiento de estas entidades financieras.

Hasta antes de la revocación de Ficrea por una presunta administración fraudulenta por parte de sus directivos, existían 49 sofipos autorizadas, 44 en operación y cinco aún sin operar. En su conjunto concentraban 27,265 millones de pesos en activos, con una cartera de crédito total de 20,424 millones de pesos, atendían a 2 millones 890,535 personas y contaban con 1,061 sucursales en todo el país.

Se espera que las sofipos lleguen a más personas una vez que se publiquen las disposiciones que autorizan la utilización de corresponsales por parte de estos intermediarios, como se estableció en la reforma financiera.

Características ?de las sofipos:

  • Ofrecen acceso a microcréditos ajustados a las características de los clientes, al mercado, a la región geográfica y al riesgo que presentan.
  • Ofrecen servicios financieros a personas de bajos ingresos.
  • Se pueden realizar en ellas operaciones como el arrendamiento y el factoraje financiero.
  • El cliente puede adherirse a los beneficios de una póliza de seguro de vida, a bajo costo.
  • Cuentan con un seguro de depósitos por cliente hasta por 25,000 Udis (130,000 pesos aproximados).

Fuente: CNBV.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx