La economista en jefe de American Chamber (AmCham) en México, Deborah Riner, descartó que la elección presidencial de julio próximo vaya a desalentar la inversión extranjera, pues confió en que quien triunfe en los comicios del país mantendrá la estabilidad macreconómica que se ha conseguido.

No se espera que se abandone el compromiso de baja inflación, que abandone el compromiso con una economía abierta o que se vaya a derogar ningún tratado , explicó.

En el marco de la III Conferencia Riesgo-País de la firma de seguros de crédito Coface, Riner destacó que entre los candidatos hay un consenso de que la política económica de México en lo general no va a cambiar.

Detalló que los grandes inversionistas foráneos llevan con sus empresas muchos años en el país y lo conocen.

Incluso comentó que si hubiera impacto de las elecciones en el país sobre las inversiones podría sentirse más en las empresas mexicanas que en las extranjeras.

La economista en jefe de la AmCham México expuso que el reto que enfrentará el próximo Presidente es el de concretar las reformas estructurales que se requieren. Para ello, la composición del Congreso también será importante, así como la habilidad política del que sea electo para trabajar con el Legislativo.

La Economista en Jefe de la AmCham reconoció que no se ve posible que Estados Unidos -que también atraviesa por un proceso de elección presidencial- vaya a concretar una verdadera reforma migratoria, aunque en este punto comentó que en los últimos años se ha visto una disminución de mexicanos que van al vecino país.

En materia de seguridad, confió en que seguirá como prioridad para los dos gobiernos.

eduardo.juarez@eleconomista.mx