Un alza de 200 puntos básicos en las tasas de interés podría provocar un fuerte aumento de la deuda corporativa en mercados emergentes bajo riesgo de cesación de pagos y las compañías de Brasil e India son las más vulnerables, señaló un reporte de McKinsey Global Institute.

Tras una década de política monetaria flexible y tasas de interés históricamente bajas destinadas a impulsar el crecimiento económico tras la crisis financiera de 2008-2009, los bancos centrales, incluida la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo, están elevando las tasas o señalando el final de la era de política expansiva.

La tendencia está empujando a muchos bancos centrales en el mundo en desarrollo a también aumentar las tasas. India, por ejemplo, elevó sus costos de endeudamiento este mes por primera vez desde el 2014.

Analistas de McKinsey constataron que más compañías se habían cambiado al financiamiento del mercado de bonos después de la crisis del 2008, con casi 20% de la deuda corporativa ahora en forma de bonos, casi el doble que los niveles de hace una década.

Las tasas de interés más altas aumentarán los costos de refinanciamiento y pondrán a más bonos en riesgo de incumplimiento al reducir el índice de cobertura de intereses de las empresas, un indicador de cuán fácilmente una compañía puede pagar intereses sobre su deuda.

“En las economías avanzadas el impacto del aumento de las tasas de interés en la capacidad de las empresas para pagar su deuda probablemente sea modesto”, dijeron a clientes analistas de McKinsey.

“En los países en desarrollo, podría elevar aún más la porción de los bonos en riesgo de incumplimiento”, dijeron en su documento, donde se simulaba el efecto en los gastos por intereses de las empresas con un aumento de 200 puntos básicos en sus países.

En esa situación, la proporción de bonos con mayor riesgo de default aumentaría a un tercio desde 24% en Brasil y a 27% desde 18% en India.