Una de las intenciones del equipo de Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo, es incrementar la competencia en el sistema financiero; sin embargo, encontrar el punto de equilibrio para mantener la estabilidad del mismo será uno de los mayores retos que enfrente el nuevo gobierno.

De acuerdo con Iván Aleksei Alemán Loza, socio del despacho Alemán y Asociados, la perspectiva que tendrá el nuevo gobierno respecto al sistema financiero será parecida a la de la administración actual; no obstante, existen puntos que significarán grandes retos para el equipo de López Obrador.

“Me parece que en materia financiera implicaría una continuidad de lo que se ha estado trabajando; por ejemplo, en temas de inclusión financiera, la utilización de la banca de desarrollo es estratégica para lograr una cobertura financiera importante en el país y la utilización de las tecnologías para lograr una mayor cobertura de los servicios financieros de toda la población”, explicó el también ex vicepresidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Según el Proyecto 18, que contiene las propuestas de Andrés Manuel López Obrador respecto al sistema financiero, su gobierno buscaría modificar normas regulatorias y de supervisión aplicables a las instituciones financieras, con base en ciertos criterios como el tamaño de las entidades y el sector que atienden.

Para Alemán Loza, si bien esto puede ser positivo para incrementar la competencia en el sistema financiero, se debe evitar que se generen intermediarios financieros que representen un riesgo para la población.

“Soy partidario de una regulación diferenciada, pero encontrar el punto de equilibrio es sumamente complejo (...) Es un tema de muchísimos retos porque te puede llevar a experiencias del pasado donde instituciones poco reguladas tuvieron problemas que afectaron a la población”, detalló el especialista.

De acuerdo con su visión, en este entorno, el nuevo gobierno también debe tomar en cuenta que México debe cumplir con estándares internacionales en aras de mantener la estabilidad del sistema financiero y, a partir de ahí, podría surgir esta regulación diferenciada.

Regulación diferenciada

“La regulación interna diferenciada dependería del tipo de entidad, conforme el nicho de negocio donde está, y es ahí donde el punto de equilibrio se tiene que alcanzar y lo más importante de esa diferenciación (...) que no nos lleve al abuso de intermediarios financieros en el país en los cuales la población sea vulnerable”, acotó el exfuncionario.

Asimismo, en la próxima administración, si bien se buscaría eliminar barreras de entrada para las nuevas entidades que quieran ser parte del sistema financiero, también el gobierno debe ser cuidadoso en este aspecto.

“López Obrador habla de tener cierta flexibilidad en las barreras de entrada, o sea como entidad financiera, eso permite que entre más intermediarios financieros existan en el país hay más competencia, de tal modo que en general la población podría acceder a mejores servicios financieros”, expuso.

“Entonces se debe alcanzar ese punto de equilibrio de cumplir con los estándares internacionales, diferenciar la regulación según el tipo de entidad, pero también que eso no se convierta en filtro poco confiable para que estén operando (gran) cantidad de intermediarios en detrimento de los servicios financieros, es algo muy complejo”, añadió.

Otro de los puntos que toca el proyecto de Andrés Manuel López Obrador es referente a potencializar la banca de desarrollo y que se convierta en uno de los pilares para el desarrollo del país.

Al respecto, Alemán Loza indicó que esto es fundamental para cualquier gobierno; no obstante, también se debe cuidar la estabilidad de este sector. “Ése es un tema importante; sin embargo, por utilizar a la banca de desarrollo como un eje estratégico para el desarrollo de pymes, que es extraordinario, hay que tener cuidado en que no tenga en un futuro problemas financieros”.