El boom manufacturero de la zona euro titubeó en marzo por tercer mes consecutivo, ya que el optimismo se esfumó y la demanda menguó, pero la producción sigue siendo robusta y la expansión continúa sobre una base amplia en toda la región.

Las fábricas del bloque acabaron el 2017 con un récord de crecimiento, de forma que cualquier desaceleración es poco probable que lleve a los miembros del Banco Central Europeo a alejarse de su política ultraexpansiva.

El Índice de Gerentes de Compra Manufacturero final de IHS Markit (PMI) en la zona euro cayó a mínimos de ocho meses, a 56.6 en marzo frente a 58.6 del mes anterior, en línea con una estimación adelantada. El dato se sitúa confortablemente por encima de 50, el nivel que separa el crecimiento de la contracción.

El índice que mide la producción, que alimenta el PMI compuesto que se conoce el jueves, considerado una buena guía de la salud económica, cayó a un mínimo de 16 meses a 55.9 desde 59.6, un poco inferior al dato adelantado.

"No deberíamos preocuparnos demasiado por la caída del índice PMI ya que era inevitable cierta ralentización en el ritmo de crecimiento tras el alza observada a comienzos del año", dijo Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit.

"No obstante, el ritmo de crecimiento en general sigue siendo robusto según los estándares históricos, registrándose lecturas respetables del PMI en todos los países estudiados, incluido Grecia, e indicando una expansión estable generalizada", agregó.