La Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE) manifestó su confianza en que la nueva directiva de la banca de desarrollo transformará sus políticas y procedimientos para permitir un mayor acceso al crédito.

Dicha asociación ofreció este viernes su apoyo los nuevos directores generales de la banca de desarrollo, nombrados la víspera por el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso.

El presidente de la AMFE, Roberto Ureña Rangel, consideró que estas nuevas políticas y procedimientos podrían redundar en un flujo más dinámico de los recursos en beneficio de las actividades productivas y la generación de empleo.

De esta forma, la AMFE felicitó por sus nombramientos Jacques Rogozinsky Schtulman, en Nafin; Carlos Treviño Medina, en Financiera Rural; Enrique de la Madrid Cordero, en Bancomext; Alfredo del Mazo Maza, en Banobras; Jesús Alberto Cano Vélez, en Sociedad Hipotecaria Federal; y Jorge Estefan Chidiac, en Bansefi.

Ureña Rangel afirmó que la AMFE, como la asociación de las Sofoles, Sofomes e intermediarios financieros especializados más grandes del mercado mexicano, confía en que la nueva administración sea más comprensiva de la necesidad de establecer esquemas regulatorios que ordenen al sector financiero no bancario.

Por su parte, el presidente entrante de la Asociación y cuya gestión iniciará en enero próximo, Alejandro Martí Bolaños Cacho, recordó que esta organización planteó al poder Legislativo y al entonces Equipo de Transición de Peña Nieto el Plan Estratégico 2020.

Mencionó que las metas de este plan son reconocer a las Entidades Financieras Especializadas (EFEs) como herramientas esenciales para la consolidación de un sistema financiero moderno, eficiente y competitivo, y establecer mecanismos que diferencien adecuadamente a las EFEs solventes de las no-solventes para acceder al fondeo.

También está promover el desarrollo de las EFEs mediante programas de tecnificación y profesionalización; apoyar la modificación del marco regulatorio para que las EFEs preserven su solvencia; capitalizar y fortalecer a la banca de desarrollo, y que cuente con mecanismos que protejan su capital y le permitan tomar una actitud más proactiva con las EFEs.

Otras metas son definir los sectores prioritarios para la economía, quedando plasmado en el Plan Nacional de Desarrollo, acompañado del desarrollo de programas de financiamiento.

Bolaños Cacho comentó que los asociados de AMFE operan a través de 1,539 oficinas distribuidas en el país, enfocados al otorgamiento de crédito especializado en diferentes sectores productivos como el empresarial, hipotecario, automotriz, agropecuario, créditos personales, consumo, microcréditos, arrendamiento y educación.

Según la AMFE, al cierre de septiembre de 2012, los integrantes de la asociación sumaron activos por 219,000 millones de pesos, que representan 2.0% del Producto Interno Bruto (PIB), una cartera de créditos por más de 188,100 millones de pesos y 25,600 empleos generados en todo el país.

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