Los indicadores de la economía mexicana continúan sin mostrar señales claras de mejoramiento y con indicios de debilidad, así lo señala el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

De acuerdo con el Indicador IMEF Manufacturero en febrero registró una disminución de 0.2 puntos para ubicarse en 49.1 unidades y así ubicarse en zona de contracción por décimo mes consecutivo.

Asimismo, el Indicador IMEF No Manufacturero registró una caída de 2.0 puntos, para ubicarse en 48.8 unidades y regresar a la zona de contracción luego de un mes de haberse ubicado en la zona de expansión.

Esta mediación varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50 puntos) y una contracción (menor a 50 puntos), de la actividad económica

Con lo que respecta a la serie tendencia-ciclo, Indicador IMEF Manufacturero registra un aumentó 0.2 puntos para cerrar en 48.4 unidades y el Indicador IMEF No Manufacturero muestra un retroceso de 0.1 unidades para cerrar en 48.8 unidades, ambos permanecen en zona de contracción.

En un comunicado, IMEF señala que durante febrero se registró una reversión de las mejoras observadas durante enero del año en curso en el Indicador mensual, de manera parcial en el sector manufacturero y de manera total en el no manufacturero.

Asimismo, las tendencias-ciclo indican que continúa una mejora en el sector manufacturero y un debilitamiento del no manufacturero. Por lo anterior, las cifras más recientes del Indicador IMEF sugieren que es prematuro concluir que la actividad económica en el país ha iniciado ya una franca fase de recuperación.

De acuerdo con el IMEF la propagación del coronavirus en distintos países ha tenido un impacto importante en los mercados financieros del mundo.

“Las bolsas de economías avanzadas y emergentes han caído marcadamente mientras que las tasas de interés de mediano plazo han disminuido y los precios de materias primas clave, como el petróleo, han llegado a nuevos mínimos. Todo ello refleja que los mercados financieros están incorporando el riesgo de que la economía mundial pueda sufrir un deterioro significativo en su dinamismo, el cual en un caso extremo podría llegar incluso a una recesión”, advierten.

“Si bien ese es todavía el escenario menos probable, la realidad es que el alcance de la epidemia del coronavirus sobre la economía mundial es incierto y el balance de riesgos para la actividad económica global es a la baja. De materializarse tal escenario, inevitablemente habría consecuencias adversas sobre la actividad económica nacional”.

kg