La OPEP+ liderada por Arabia Saudita y los otros aliados como Rusia han tenido un papel clave para mantener la estabilidad en el mercado de energía. A raíz del colapso en los precios del petróleo en 2020, la OPEP+ comenzó a sesionar prácticamente con una periodicidad mensual para calibrar su estrategia de producción. La estrategia de retiro colectivo que implementó en 2020, aunado al repunte del consumo físico ante la reapertura de la economía, brindó soporte a los precios regresando a los niveles observados antes de la pandemia. De esta forma, a inicios de abril de este año se acordó un incremento gradual en la oferta global para disminuir el recorte de producción a 5.759 Mbbl/d a finales de julio. Sin embargo, en la última reunión ministerial de la OPEP+ no se logró alcanzar un nuevo acuerdo. En esta ocasión, Emiratos Árabes Unidos (EAU) fue el único opositor.

Las propuestas buscaban: un incremento de la producción de 2 Mbbl/d a una razón mensual de 400 Kbbl/d a partir de agosto; y la extensión del acuerdo de cooperación posterior a abril 2022. Por su parte, EAU condicionó su aprobación a la revisión de su base de producción a partir de la cual los recortes son calculados. Esta situación pudiera resultar en mayores déficits en el mercado, donde los precios de las principales referencias del crudo ya han alcanzado máximos desde finales de 2018, acumulando ganancias de -50% en el año.

Balances reflejan la necesidad de mayor producción

Los principales indicadores de consumo global muestran señales de recuperación importante tras la contracción provocada por la pandemia. Sin embargo, esta recuperación ha sido parcial considerando los riesgos latentes de las nuevas cepas del virus. En tanto, el despliegue de la vacuna ha sido clave para mitigar las medidas de aislamiento.

Este hecho aunado a los estímulos fiscales en economías desarrolladas brinda un panorama de optimismo para una mayor recuperación en la economía y con ello en la demanda de petróleo para la segunda mitad del año. En este sentido, la Energy Information Administration (EIA) anticipa un consumo promedio mensual en los últimos seis meses del año de 99.6 Mbbl/d; es decir, un incremento de 4 Mbbl/d respecto al promedio observado en el primer semestre.

Considerando lo anterior, es claro que el mercado demanda mayor producción de cara a una oferta limitada. Si bien es altamente probable que la OPEP+ eventualmente alcanzará un acuerdo para incrementar su producción, las condiciones de retiro actuales se combinarán con la baja sostenida en inventarios globales. En este sentido, la curva de futuros consolida una estructura de backwardation (precios spot mayor a futuros), una señal típica de condiciones deficitarias hacia delante, mientras que la posición especulativa en el crudo también señala un mercado apostando por mayores precios.

En suma, el mercado observa riesgos al alza para los precios del petróleo ante condiciones más astringentes en los balances de oferta y demanda, impulsados por la falta de un acuerdo de la OPEP+, la reducción acelerada de inventarios y el repunte en el consumo. Como resultado, en Banorte esperamos que los precios del Brent alcancen 80 US$/bbl en lo que resta del año. Vale la pena mencionar que la probabilidad de un colapso del pacto al interior de la OPEP+ es baja, aunque implicaría una caída de precios acorde a una política de producción libre.

*El autor es gerente de Renta Fija, Tipo de Cambio y Commodities de Grupo Financiero Banorte.