El mes pasado se observó al S&P 500 regresar a terreno positivo en el año y conforme agosto se desenvuelve, el índice MSCI global ha borrado todas las pérdidas de 2020. Más aun, el oro comienza a construir una interesante correlación positiva contra el desempeño en bolsas (la cual comúnmente es inversa) reportando hace algunas sesiones nuevos máximos históricos por arriba de la zona de 2,000 dólares por onza. Esta mezcla de factores ha resultado en una dinámica favorable para las tasas de los bonos soberanos, registrando ganancias en prácticamente todas las regiones donde la tasa de la nota del Tesoro norteamericano de 10 años ha regresado a niveles de marzo en 0.53 por ciento.

En tanto, el dólar norteamericano ha observado un relevante debilitamiento en los últimos meses dada la combinación de mayor tranquilidad y apetito por riesgo generalizado, políticas económicas ultra laxas en Estados Unidos y un cuadre de posiciones en el mercado previo al proceso electoral de noviembre. Esta situación ha resultado en un ajuste de -9.5% en el DXY desde su nivel más alto en marzo y al cierre de julio este índice observó su caída mensual más fuerte desde 2010 con una pérdida de -4.2%. De este modo el peso mexicano se apreció 3.2% el mes pasado pasando de 22.99 a 22.28 por dólar. Su dinámica vino en línea con un balance positivo en otras divisas emergentes donde el real brasileño se apreció 5% y el rand de Sudáfrica 2%, desfasándose de ganancias de hasta 8% en el peso chileno y el forinto de Hungría. En el transcurso de agosto el peso mexicano ha registrado un desempeño relativamente estable con una pérdida modesta de apenas 0.3%, operando en un rango entre 22.25 y 22.91, conservando la banda de operación entre 22.00 y 23.00 la cual ha validado durante las últimas 8 semanas.

En una visión prospectiva, en medio de la menor liquidez estacional del verano las siguientes dos semanas integrarán relevantes catalizadores destacando la decisión de política monetaria del Banco de México del jueves 13. En el equipo de análisis Económico de Banorte esperamos un recorte de 50 puntos base a la tasa de referencia para ubicarla en un nivel de 4.50%. Este sería el décimo recorte consecutivo (incluyendo reuniones fuera de calendario) y el quinto de 50 puntos base al hilo, con lo cual la tasa de referencia se ubicará en su nivel más bajo desde finales de 2016. Asimismo, esperamos un tono al interior del comunicado que continúe denotando un sesgo acomodaticio. En cuanto a datos económicos relevantes valdrá la pena analizar a nivel local los reportes de producción industrial, creación formal de empleo, ventas al menudeo y cifras del ANTAD.

En Estados Unidos lo más relevante en la agenda incluye figuras de actividad industrial, inflación, ventas minoristas, así como encuestas PMIs, de sentimiento de los consumidores y del sector manufacturero. Asimismo, será muy importante conocer los detalles de la última decisión de política monetaria de la Reserva Federal con la publicación de sus minutas. Adicionalmente, en la Eurozona habrá revisiones al PIB, mientras Reino Unido publicará su PIB preliminar del 2T20 el cual estará uniéndose a los históricos datos de contracción económica publicados los últimos días en varias regiones, incluyendo México. Por último, a mediados de agosto la OPEP+ estará realizando las reuniones mensuales de monitoreo ministerial del pacto de recorte de producción el cual ya entró a su siguiente fase con una moderación a los recortes de producción colectiva.

*El autor es subdirector de Estrategia de Renta Fija y Tipo de Cambio de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión de Grupo Financiero Banorte ni sus subsidiarias o filiales.

Twitter: @santiagoleals