Walter Scheidel hace una excursión por la historia de las guerras, de las revoluciones (como la francesa o la rusa de 1917), del colapso de los estados (del imperio romano o de los mayas), de las pandemias (como la peste negra). Parte de la premisa de que la igualdad económica es un fin en sí mismo y la desigualdad es algo que cualquier sociedad debería combatir y reducir en la medida de lo posible.

La investigación le lleva a Scheidel a la conclusión de que a lo largo de la historia sólo ha habido cuatro grandes causas capaces de reducir de manera apreciable la desigualdad material, los denomina los cuatro jinetes del igualitarismo. El primero es la guerra de movilización de masas. El autor dice que este tipo de “guerras totales” fueron infrecuentes antes del siglo XIX, pero desde entonces los episodios bélicos se han mostrado mucho más capaces de movilizar a toda la sociedad y transformarla por completo. El segundo es la revolución transformadora: las revoluciones violentas que provocan un cambio completo del régimen político y económico, arrasando con el anterior.

El tercer jinete es el colapso de los estados y de sistemas de convivencia, por ejemplo, el Imperio Romano de Occidente, la China bajo la dinastía Tang, la civilización maya o la Grecia micénica. Scheidel argumenta que si la estabilidad institucional a lo largo de periodos prolongados de tiempo tiende a producir una desigualdad relativamente alta y estable (por el desarrollo tecnológico y económico, así como por la paulatina extracción de recursos de la élite política), el derrumbamiento de las instituciones tiende a revertir, a menudo violentamente, este proceso.

El cuarto jinete son las pandemias catastróficas. Scheidel estudia pormenorizadamente grandes pandemias como la Plaga de Justiniano (siglos VI-VIII), la Peste Negra (siglos XIV-XV) o las devastadoras infecciones traídas por los conquistadores al Nuevo Mundo (siglos XVI-XVII). Esta clase de pandemias fueron realmente devastadoras, por ejemplo, durante la Peste Negra murió más de una cuarta parte de la población europea. Para los países en los que la población disfrutaba de una mínima movilidad económica, según detalla el autor, fue un aumento en términos relativos de las rentas del trabajo frente a las rentas de la tierra y el capital. Pese a que la producción agregada se desplomó por la falta de mano de obra, el impacto fue más severo para las élites económicas y políticas.

Walter Scheidel estudia otras posibles causas de igualación. La conclusión a la que llega es que sus efectos, o bien son imperceptibles o no son sistemáticos. El historiador económico no cierra la puerta a que el futuro pueda traer otros fenómenos igualadores diferentes, nunca experimentados en la historia. Pero se muestra muy escéptico de que, en todo caso, no compartan los dos grandes rasgos que sí exhiben los cuatro jinetes de la igualación: empobrecimiento generalizado y altas dosis de violencia.

El gran nivelador: Violencia e historia de la desigualdad desde la Edad de Piedra hasta el siglo XXI

Autor: Walter Scheidel

Editorial Crítica