Washington.- Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que “COVID-19 ha perturbado el orden social y económico a una velocidad fulgurante y a una escala que no hemos visto jamás. El virus está causando una trágica pérdida de vidas, y el confinamiento necesario para combatirlo ha afectado a miles de millones de personas. Lo que era normal hace apenas unas semanas: ir a la escuela, ir al trabajo, estar con la familia y los amigos, es ahora un riesgo enorme”.

Explicó que las medidas que se adopten ahora determinarán el ritmo y la fortaleza de la recuperación, a través de una carta publicada en el sitio web del organismo internacional.

Situación de la economía mundial

Kristalina Georgieva dijo que aún nos enfrentamos a una ncertidumbre excepcional sobre la profundidad y duración de esta crisis. “Lo que ya está claro, sin embargo, es que el crecimiento mundial se tornará marcadamente negativo en 2020... De hecho, anticipamos las peores secuelas económicas desde la Gran Depresión”.

Recordó que hace tan solo tres meses, “esperábamos para 2020 un crecimiento positivo del ingreso per cápita en más de 160 de nuestros países miembros. Hoy, ese número ha dado un giro de 180º: ahora proyectamos que más de 170 países experimentarán un crecimiento negativo del ingreso per cápita este año”.

La directora gerente del FMI dijo que las desalentadoras perspectivas conciernen tanto a las economías avanzadas como a las economías en desarrollo. “Esta crisis no conoce fronteras. Ha afectado a todo el mundo”.

Explicó que debido a las necesarias medidas de contención adoptadas para frenar la propagación del virus, la economía mundial se está viendo gravemente afectada. “Esto es especialmente cierto en el caso del comercio minorista, la hotelería, el transporte y el turismo. En la mayoría de los países, la mayor parte de los trabajadores son autónomos o están empleados por pequeñas y medianas empresas. Estas empresas y trabajadores están especialmente expuestos”.

Dijo que al igual que la crisis sanitaria afecta más duramente a la población vulnerable, se prevé que la crisis económica afecte con mayor dureza a los países más vulnerables.

“Los países de mercados emergentes y de bajo ingreso —en África, América Latina y gran parte de Asia— enfrentan un alto riesgo. Dado que sus sistemas sanitarios son más débiles para empezar, muchos se enfrentan al terrible desafío de luchar contra el virus en ciudades densamente pobladas y barriadas asoladas por la pobreza, donde el distanciamiento social difícilmente es una opción. Con menos recursos para empezar, están gravemente expuestos a los shocks de demanda y de oferta, y al drástico endurecimiento de las condiciones financieras que se están produciendo, y algunos pueden enfrentar una carga de la deuda insostenible”, mencionó Georgieva.