La percepción de un menor crecimiento económico toma mayor fuerza hacia el cierre de año en un contexto de incertidumbre interna y un escenario global de menor crecimiento. Incluso, la debilidad económica del país plantea un crecimiento del Producto Interno Bruto por debajo de 1%, tal como lo sugiere el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). Las cifras del Indicador del Entorno Empresarial Mexicano (IIEEM) del IMEF en agosto destacan que tanto el sector manufacturero como el no manufacturero se mantienen en la zona de contracción por cuarto mes consecutivo. El Indicador Manufacturero en el mes de referencia se ubicó en 47.4 unidades, con cifras ajustadas por estacionalidad. Por otro lado, el Indicador No Manufacturero en el noveno mes aumentó 0.7 puntos para situarse en 47.7 unidades. Si bien es un avance se mantiene por debajo del umbral de los 50. El Indicador Adelantado IMEF anticipa la dirección que tomará la actividad económica del país. Así, en un intervalo de 0 al 100 puntos, si el indicador se ubica dentro de los 50 puntos o más, entonces, la economía está en una zona de expansión, en tanto, si se ubica por debajo de los 50, está en contracción.

En los últimos meses, los expertos mantienen una percepción de menor crecimiento para este 2019, es su percepción, es poco probable que la economía mexicana crezca cerca de 1%. Los analistas consultados en la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de agosto de Banxico, estiman un crecimiento de 0.5 por ciento.

Carlos Ponce Bustos, socio fundador de la firma de asesoría de inversiones SNX Consultores en entrevista detalla que los principales motores de la economía han mostrado una actividad menor comparada con otros años. “De los cuatro motores que tienen que acelerar el crecimiento económico: el consumo interno, gasto gobierno, la inversión extranjera y las exportaciones, tan solo éste último ha sido el único que ha impulsado la economía pero tiene un comportamiento irregular”, apunta. Las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense durante julio según datos del Buró del Censo de Estados Unidos aumentaron 6.7% a tasa interanual, una tendencia positiva en los últimos meses, aunque las tensiones y la política comercial del gobierno de Donald Trump siguen siendo un factor de riesgo.

Para el Comité del Indicador IMEF la contracción en la industria de la construcción, y un menor ritmo en el consumo privado están mermando la actividad económica del país. En el caso particular del consumo de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su Indicador Mensual sobre el Consumo Privado en el Mercado Interno a mayo (último dato disponible) se registró una caída de 0.2% comparado contra el mes anterior, principalmente por una caída en el consumo de de bienes importados. Aunque en su variación anual ligó dos meses consecutivos con datos positivos, para el Inegi estos datos muestran una tendencia positiva pero a un ritmo moderado. El especialista de SNX Consultores explica que la poca certeza sobre la economía interna es un determinante que impacta en el consumo y en la inversión. “La desconfianza afecta a la inversión de una manera importante, los inversionistas y la propia gente ve mucha incertidumbre lo que genera menor gasto”, concluye.