Las remesas son la principal fuente de divisas en México y para muchas familias mexicanas representan parte importante en su economía. Considerando que, según información del Banco de México (Banxico), en 2018 se recibió la cifra récord de 33,480 millones de dólares, se busca que los envíos de dinero sean más accesibles.

Durante la 82 Convención Nacional Bancaria, el presidente Andrés Manuel López Obrador expuso que se podría llegar a un acuerdo “para no cobrar tanto a los paisanos migrantes que envían remesas a sus familias, que se pueda abaratar este servicio con competencia”.

Al respecto, Abel Medina Monfort, presidente del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF y director adjunto de Negocios de Intercam, afirma que mediante el programa “Directo a México” (impulsado por Banxico, en alianza con bancos en Estados Unidos y México) se logró una reducción en las comisiones, por lo que hoy el verdadero reto es bancarizar a la gente.

Los desafíos

En 2009, los jefes de Estado del G8 plantearon que los servicios financieros fueran más accesibles para los migrantes, con un costo promedio global por transferir remesas del 5%, así lo explicó Jesús A. Cervantes González, gerente de Estadísticas Económicas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA) y coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe.

Este objetivo no se ha alcanzado y el Banco Mundial indica que el costo global de los envíos de remesas fue de 6.94% en el primer trimestre de 2019. En tanto, México fue el mercado receptor más barato en el grupo del G20, con un costo total promedio de 4.53 por ciento.

“Obviamente, abaratar los envíos de remesas beneficia al remitente y al receptor de esos recursos”, asevera Cervantes.

Además, agrega, el costo de los envíos de remesas a México, mismos que se originan mayormente en Estados Unidos, ha descendido de manera significativa, a finales de la década de los 90, a niveles cercanos a 30 dólares por envío, a niveles actuales de 5 a 6 dólares.

El especialista advierte que el abaratamiento del costo se ha dado por un mayor número de intermediarios y la creciente competencia. Además, ha influido el tamaño del mercado, ya que México es la tercera economía receptora de remesas.

Aunado a ello, las transferencias electrónicas son más baratas y han desaparecido los acuerdos de exclusividad en los que la remesadora obligaba al pagador a operar solamente con ellos.

Por su parte, Medina Monfort destaca que: “En la situación de las comisiones en las remesas hay que considerar dos cosas: una es que la mayoría de las remesas que mandan los mexicanos que viven en Estados Unidos hacia México no se hacen a través del sistema bancario, sino que usan empresas que son transmisores de dinero”.

Esto ocurre porque, normalmente, quien envía el dinero o el que lo recibirá no tiene cuenta bancaria, y precisamente por eso necesita utilizar los servicios de estos transmisores de dinero, que sí cobran comisiones un poco más altas.

Al respecto, de acuerdo con el estudio Migración mexicana, remesas e inclusión financiera —realizado por CEMLA en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin)—, 41.3% de los migrantes que envían dinero a México lo hacen a través de empresas de remesas; el 33.2%, mediante tiendas, supermercados o farmacias; y el 20.6%, en bancos.

“El segundo punto es que la comisión no se cobra en alguna institución en México, sino en la que envía el dinero en Estados Unidos. Y los rangos de comisión por una transferencia de 200 o 300 dólares pueden ir desde 2 hasta 12 dólares; se ha logrado bajar hasta 2 o 3 dólares (en el caso de 'Directo a México'), pero se requiere usar servicios bancarizados”, expone Abel Medina.

Precisamente, los bancos de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de México conectaron los sistemas de pago de ambos países en 2004, de esta forma, se creó el servicio Directo a México.

Con ello se puede enviar dinero desde una cuenta de un banco participante en Estados Unidos a una cuenta en México, o bien, se puede cobrar en efectivo en alguna oficina de Telecomm-Telégrafos.

Con este servicio, la comisión por remesas es muy baja y se aplica el Fix o tipo de cambio interbancario menos una comisión de 0.21 por ciento.

“Este producto incentiva a que la gente en México esté bancarizada. Hoy, el gran reto –que también se abordó durante la Convención Nacional Bancaria– es lograr que el porcentaje de personas no bancarizadas se sumen al sistema financiero para que gocen de los beneficios”, aseguró Medina Monfort.

Sin embargo, para los migrantes, el costo por remesas no es lo más preocupante. Según un estudio del CEMLA, elaborado a partir de una encuesta de Banxico, la variable más relevante, al seleccionar el modo del envío, es la rapidez con que su familiar dispone del dinero (66.4%).

El conjunto de variables que reflejan la conveniencia para el envío del dinero absorbieron el 95% de las respuestas; mientras que las variables de costo representaron el 5 por ciento.

“En congruencia con lo anterior, el 82% de los encuestados considera que el costo de enviar remesas a México es barato o muy barato”, revela Jesús Cervantes.

Hacia la bancalización

El costo del efectivo siempre va a ser alto porque hay que imprimirlo, resguardarlo y transportarlo. “Entonces, la apuesta de todos los bancos es que, prácticamente, todos los adultos económicamente activos puedan estar bancarizados”, reitera el presidente del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF.

En México, existen productos bancarios para personas de bajos recursos, con bajas comisiones o incluso, algunas no tienen cuotas por manejo de cuenta ni piden saldo mínimo.

También hay bancos que, gracias a la tecnología, están haciendo programas piloto para llegar a comunidades pequeñas donde no conviene tener una sucursal, pero ponen a corresponsales bancarios, que pueden ser incluso los tenderos, a quienes contactan mediante una conexión de datos.

Abel Medina concluye que quienes se integren al sistema bancario podrán acceder a instrumentos de ahorro, a servicios más económicos de transferencias de dinero y fortalecer sus finanzas personales.