El estancamiento de la actividad económica del país que se registró en la mayor parte del 2019 se extendió también hasta el último mes del año, impactando tanto al sector manufacturero como no manufacturero, así se observa en el Indicador del Entorno Empresarial Mexicano (IIEEM) del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En su reporte correspondiente a diciembre, el Indicador IMEF Manufacturero registró un aumento de 0.2 puntos para ubicarse en 46.8 unidades y se mantiene en zona de contracción.

Dos de los componentes del Indicador Manufacturero que registraron disminuciones importantes son: el subíndice empleo, el cual cayó 3.4 unidades para quedar en 41.0 puntos y el subíndice entrega de productos, que bajó 2.7 unidades para cerrar en 50.7 unidades. 

Con lo que respecta al Indicador IMEF No Manufacturero, obtuvo en diciembre una disminución de 0.3 puntos para colocarse en 48.8 unidades y continuar en zona de contracción.

Tres de los cuatro componentes del Indicador No Manufacturero mostraron reducciones moderadas en diciembre. El subíndice nuevos pedidos se redujo 0.5 puntos para situarse en 48.7 unidades, el subíndice producción se redujo 0.6 unidades y quedó en 48.8 unidades, el subíndice empleo se redujo en 0.7 puntos para quedar en 47.7 unidades. Solamente el subíndice entrega de productos mostró una mejora mínima, de 0.1 unidades.

Cabe señalar que los datos de la tendencia-ciclo sugieren una mejora marginal en el sector no manufacturero y un deterioro del manufacturero, el cual podría haber alcanzado un punto de inflexión, señaló el IIEEM.

Hacia el 2020

En entrevista, Ernesto Sepúlveda, presidente del Comité Técnico del indicador, señaló que la tensión comercial entre Estados Unidos y China  fue lo que más impactó durante el 2019 al comercio mundial y en particular a las manufacturas, provocando que se debilitara la producción industrial, influyendo también en el desempeño de las manufacturas en México. 

Explicó que para el primer trimestre del 2020 se espera que el desempeño de la producción industrial estadounidense mejore gradualmente, como resultado del avance en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China."No debe esperarse una recuperación rápida. Los especialistas consideran que será gradual".

Asimismo, prevé que habrá una ligera mejora en la actividad económica, la cual se percibirá en el primer trimestre del año.

“Nuestra perspectiva de crecimiento para el año (y la del mercado) es muy baja, tan sólo 1 por ciento. Esta cifra es menor al valor tendencial de 2 a 2.5%, que ya se consideraba bajo para una economía emergente como la mexicana. Para elevar esta tasa de forma permanente se requiere no sólo inversión pública, sino inversión privada. Todavía no vemos el catalizador del cambio en la confianza”.  

Finalmente, el especialista consideró que la aprobación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es una noticia favorable que tendrá un impacto positivo, aunque todavía falta su implementación. “La economía nacional ya ha sufrido por mucho tiempo por la incertidumbre asociada al futuro de la relación comercial, desde que Donald Trump era candidato hasta que concluyó la primera ronda de negociaciones con la administración anterior. Sin embargo, tampoco debemos sobreestimar sus efectos, sobre todo en el corto plazo,  este tipo de acuerdos lleva tiempo en implementarse y, además, lo hará bajo condiciones distintas en relación con el TLCAN”.