El hombre, nacido en 1940, estaba molesto. Sus asistentes lo acercaron en su silla de ruedas al podio. Le tomaron de los codos y le ayudaron a incorporarse. Apenas iba a comenzar la regañiza cuando el silbato de un tren, que parecía estar en el zócalo, opacó su voz. Carlos Aceves del Olmo, el líder sindical, enfureció.

Compañeras y compañeros, dijo Aceves del Olmo, senador por el PRI, presidente del Congreso del Trabajo y secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), “tengo respeto por mi amigo Víctor Flores, me extraña mucho que hoy tenga esta actitud”.

Víctor Flores, dirigente de los ferrocarrileros, sentado en uno de los extremos del templete, a varios líderes sindicales de distancia, chistaba la boca. El hombre recibía los aplausos y las vivas del contingente más bullicioso.

Los agremiados de la CTM, entonces, redoblaron los tambores, literalmente, y empuñaron con fuerza las baquetas. Así, abrieron paso de nuevo a su líder para que, entre el escándalo, se oyera su voz.

“Hoy está por aquí”, en la ceremonia del Día del Trabajo, “una organización que no es del Congreso del Trabajo, es la CATEM (Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México). No a los líderes que quieran venir a meterse en donde nadie los ha invitado. Es la última vez que lo digo”.

Entonces sí hubo unidad entre todos los sindicatos, sin importar las siglas, tal como lo habían pedido oradores que precedieron a Carlos Aceves. La rechifla de la que antes era objeto el líder de la CTM ahora se dirigía a los de la CATEM, que encabeza el senador morenista Pedro Haces. “Cada quien se afilia donde quiera, pero este evento lo estamos haciendo nosotros”, reviró Aceves del Olmo.

Nadie invitó a la CATEM, pero ahí estaban. Y eran bastantes. Antes de que empezara el mitin, integrantes de esa confederación levantaban una lona gigante que decía: “Sí a la reforma laboral”.

El letrero gigante ocultó las letras rojinegras de la CTM, colocadas en altas bases metálicas. “Respeten los espacios”, les reclamó un cetemista, pero hicieron como si nada.

La guerra no sólo era por tierra, también por aire. Sobre la Plaza de la Constitución sobrevolaban dos especies de zepelines pequeños. Uno de los dirigibles tenía las siglas de la CTM. El otro, de la CATEM. Los artefactos a veces se alejaban, a veces casi chocaban.

Marcha la CNTE

Este 1 de mayo —Día del Trabajo— integrantes de la CNTE de Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Guerrero y la Ciudad de México avanzaron con el grito ¡Abrogación, no simulación! desde el Ángel de la Independencia hasta el zócalo para manifestarse en contra del dictamen de reforma educativa que se encuentra en discusión en el Congreso.

Miles de maestros demandaron frente a Palacio Nacional el aumento de los salarios y la reinstalación de los docentes cesados por las evaluaciones aplicadas en la reforma educativa impulsada por el expresidente Enrique Peña Nieto.

En el uso de la palabra, el líder de la sección 9 de la CNTE en la CDMX, Enrique Enríquez, defendió que la coordinadora no busca el control de las plazas magisteriales, y aseguró que éstas han sido otorgadas como control político por los titulares en turno de la SEP.