Un policía de tránsito se pone un cubrebocas mientras agiliza el flujo de autos y microbuses que circulan sobre la avenida Chapultepec en el pueblo de San Gregorio Atlapulco de la delegación Xochimilco. Los conductores esquivan escombros, tabiques, tierra, grava y uno que otro hundimiento ocasionado por el sismo que sacudió a la Ciudad de México el pasado 19 de septiembre. Los peatones no se quedan atrás, además de esos obstáculos, también circulan por la avenida exponiéndose a que puedan ser arrollados, las banquetas están en reparación u ocupadas por los locatarios del mercado que también resultaron afectados en sus instalaciones. 

Es primero de julio del 2018, día de elecciones en la que los mexicanos escogemos a nuestros próximos representantes, como presidente, jefe de gobierno, alcaldes, así como senadores y diputados locales y federales, y en San Gregorio existe un descontento en el que coinciden los ciudadanos: se sienten desprotegidos luego de la ineficacia que las autoridades de la delegación tuvieron tiempo después del sismo.

Don Heriberto tiene una tienda de abarrotes en el mercado de la localidad, es una de las pocas y contadas accesorias que no tuvieron daños. Sentado en un banco, observa a sus compañeros que improvisaron sus negocios a las afueras. Asegura que la desorganización y el escaso apoyo por parte de las autoridades fueron un factor importante para decidir su voto.

“Cuando venían de la delegación no sabían qué hacer, nos dejaban con más dudas y enojados al tratar de explicarnos su programa de ayuda, estamos hartos y decepcionados y eso lo vamos a expresar al rato que cerremos nuestros puestos y vayamos a votar”. 

A unos cuantos metros, sobre la misma avenida se encuentra la Coordinación Territorial de San Gregorio Atlapulco, ahí se instaló una casilla para las votaciones, sin embargo la fila para emitir el sufragio es pequeña, cinco o seis personas esperan su turno. Una cantidad muy reducida comparada con las enormes filas que se registraron en diferentes puntos de la ciudad desde la primera hora de la apertura de las mismas.

Evelia Sánchez y su marido, José Antonio Cabrera son parte de esa mínima cantidad de personas que están formadas para votar. Tienen el mismo sentir que la mayoría de los habitantes de la zona: hartazgo y frustración.

“Si por nosotros fuera, ni votamos. Mi hermana estuvo insiste e insiste, pero con este delegado no, y eso desde antes del sismo, se descuidó mucho por acá y con el temblor, peor”, dijo Evelia mientras tapaba la carriola de su hija para evitar que el polvo de las construcciones la dañara.

“Creo que hubo más ayuda de los japoneses que vinieron a ayudarnos y de otras personas que de las autoridades, por eso corrieron a Avelino (jefe delegacional de Xochimilco) cuando vino, porque hasta qué vio que todos se movieron, se dignó a venir”, aseguró José Antonio.

Rocío tiene un negocio de crepas y café internet en la zona, donde dice que por fortuna las obras no han entorpecido sus ventas pero sí disminuyeron un poco. Ella también asegura que la gente se encuentra en descontento con las autoridades debido a que no han intentado mantener un contacto con ellos, pero también dice que los mismos habitantes forman parte de ese descontento que tienen algunos vecinos.

“No sé si sea porque tienen afiliación a cierto partido, pero hay algunos que sus casas resultaron muy dañadas por el temblor y siguen sin demolerlas, mientras que otros reciben materiales de construcción cuando sus casas están sin daños, creo que eso también está mal, si de por sí como han actuado hasta el momento, con eso, sólo hacen que se compliquen más las cosas”.

Pareciera ser un domingo casual en San Gregorio, las diferentes casillas electorales de la zona registran poca actividad y los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina que vigilan el área, no han registrado algún movimiento inusual en los alrededores.

Este 1 de julio los ciudadanos tendrán la oportunidad de castigar o dar una segunda oportunidad a los aspirantes al gobierno delegacional de enmendar la poca atención que le han brindado a los ciudadanos.