El Instituto Nacional de Migración deportó en dos vuelos a 219 migrantes de Honduras que cruzaron México de manera ilegal; mientras que el gobierno defendió el actuar de la Guardia Nacional (GN) durante la irrupción del lunes pasado por el río Suchiate.

A las 8:43 de la mañana de ayer partió una aeronave de la GN desde el Aeropuerto Internacional Carlos Rovirosa Pérez en Villahermosa, Tabasco, con destino a San Pedro Sula, Honduras, con 110 personas originarias de este país centroamericano a bordo, así como agentes federales de Migración y elementos de la Guardia.

La dependencia mexicana reportó que los ciudadanos de Honduras ingresaron de manera indocumentada “en días pasados”.

Más tarde, el INM reportó un segundo vuelo, con 109 personas originarias de Honduras. La aeronave de la GN partió a las 3:18 de la tarde del martes, también desde el aeropuerto Carlos Rovirosa Pérez, hacia San Pedro Sula.

“Estas dos conducciones aéreas son las primeras de este año y se tiene previsto que se lleven a cabo más en los próximos días”, notificó el gobierno.

Temprano, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se aplicará la ley sin violar los derechos humanos y aseguró que sus adversarios quisieran que la Guardia Nacional violara derechos de migrantes.

Más tarde, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que ya se define a qué opciones legales se pueden adherir los más de 2,400 migrantes que sí ingresaron a México de manera legal el pasado fin de semana.

“El fin de semana ingresaron 2,400 migrantes, en su mayoría hondureños, de manera ordenada. Se les han ofrecido los diferentes estatus legales que pueden obtener en México como: refugio, permiso temporal, incorporarse al programa de bienestar que tiene varias acepciones en el sur de México como el programa Sembrando Vida, o bien en su caso, una vez bien informados, el retorno asistido”, informó el canciller.

Por su parte, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró: “La Guardia Nacional frenó a los migrantes, (...) pero no hubo ninguna violación a sus derechos humanos”.

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