En el tercer repunte de Covid-19 en México, los médicos en consultorios propios, en colonias y barrios, son los que están dando la gran batalla conjuntamente con los médicos en hospitales. Héctor Rossete es uno de ellos. En su consultorio, y a través de telemedicina, ha aumentado la atención de pacientes, principalmente menores de 50 años, jóvenes y personas no vacunadas. Advierte que si bien se ha reducido la mortalidad, el tercer repunte será mayor al que comenzó en octubre del 2020, por lo que hizo un llamado a las autoridades sanitarias: “es necesario un plan emergente para detener esta pandemia; se puede salir de control”.

“A la fecha me ha tocado ver pacientes con síntomas leves, porque están vacunados previamente, y el pronóstico es muy bueno para ellos. Han salido casi ilesos de la enfermedad, pero dos o tres pacientes sí han tenido secuelas importantes porque no estaban vacunados.

“Ahora indiscutiblemente la población menor de 50 años, que son los que no están vacunados (con esquema completo o medio) es la más amenazada, y las que más se está infectado, pero también los niños; nadie está exento de esto. A todos está infectando por igual, pero principalmente a la población que no está vacunada, la más amenazada por este virus. Tuve un caso de un chico de 28 años, maestro, vacunado con Cansino; lo vi desde el día 1 con su prueba positiva y no tuvo alguna alteración, salvo un poco de escalofrío, algo similar a un cuerpo cortado, dolor de cabeza leve, perdió el olfato y el gusto, pero lo recuperó en tres días; nunca apareció otro síntoma. Cuando lo di de alta le pedí su radiografía, porque muchos no se lo hacen para ver el daño pulmonar real, por eso siempre se las pido, y mostró que no hubo un daño pulmonar importante, si acaso a un 2 o 3%, pero fue muy leve, así también la prueba de ferritina, y los tiempos de coagulación y todo normal.

“También he tenido pacientes que tenían una vacuna con más de 30 días de habérsela colocado, y también les fue bastante bien. Hasta la fecha, ninguno se ha complicado en comparación con los que tuve el repunte pasado (de enero), que cómo se complicaban ¡a la velocidad! En dos o tres días ya tenían un daño pulmonar severo.   

“Los niños también se contagian, no son ajenos. Yo los consideré en los repuntes pasados los grandes portadores, porque tenían un comportamiento ligero con la enfermedad de covid. El último que recuerdo era un niño de 12 años que no presentaba ningún síntoma salvo que no cedía la fiebre de 39-39.5, y al explorarlo, no presentaba garganta irritada, cuerpo cortado. Pasaron los días y sólo con tratamiento básico y con vigilancia salió adelante, a pesar de que era un menor con asma. Actualmente no he visto, pero me comentan mis amigos pediatras que sí hay ingresos y que sí se complican también, pero más asociados a enfermedades que los vulnera, como niños oncológicos, con alguna enfermedad degenerativa como artritis, diabetes Tipo 1, esclerosis múltiple, y que los hace vulnerable a esta enfermedad. Nadie está exento”, contó el doctor Héctor Rossete.

El médico, originario de Tlaxcala, hizo un comparativo entre la evolución de casos entre abril y julio, y halló que el aumento de la vacunación días previos a la elección federal del 6 de junio controló el rebrote, y posteriormente que las autoridades sanitarias descendieron el ritmo de inoculación y no hubo un plan efectivo de prevención, sobrevino el contagio masivo, principalmente provocado por la variante Delta de Covid-19.

“Comparando algunas semanas que yo mismo hice, una semana de abril y otra semana de julio de este año, en abril se venía teniendo una incidencia de casos muy importantes, y comparándola con la de julio se ha mantenido, lo que quiere decir que no se ha trabajo con la incidencia de casos. En cuestión de la mortalidad, en comparación con la semana de abril había una tasa de letalidad de 18%, y comparando con la tasa de julio al 3% ¡imagínate cuánto se redujo! Entre esas semanas aumentó la vacunación en nuestro país, las elecciones apresuraron el proceso de vacunación. No es nada ajeno a que las vacunas trabajaron sobre la incidencia de letalidad en los casos de covid. Se ha mantenido la mortalidad en nuestro país porque no ha subido de 200-300 (eventos diarios), hubo hace unos días 400, pero recordemos que hay mucha gente que no está vacunada. Esa gente es principalmente la que tiene la letalidad y por lo tanto fallece, y hay mucho joven que no está vacunado. Mis compañeros que trabajan en los hospitales públicos me dicen que la mayoría de los pacientes que llegan, son personas que no tienen vacuna, o tiene una sola dosis”, mencionó.

Para Héctor Rossete, no hay duda de que el tercer repunte que vive el país, con varios días consecutivos de presentarse más de 16,000 nuevos casos confirmados de Covid-19, se debe a una nula campaña de prevención conjuntamente entre los tres niveles de gobierno, además del lento avance en el programa nacional de vacunación.    

“(La epidemia en México) es más importante que la de diciembre. Se dice que es una tercera ola, yo digo que es un tercer repunte porque la pandemia nunca se ha controlado, sinceramente. Actualmente nos está amenazando la variante Delta y es la que está predominando, y se cree que sea la más contagiosa y la más peligrosa, entonces eso lo vamos a ver en dos semanas aproximadamente (si llega al pico y desciende, o sigue en aumento). Este repunte es el más importante porque hay una amenaza doble, y tenemos que reforzar el trabajo que no se ha hecho: la prevención. Tenemos que hacer que las medidas se intensifiquen y se acelere el proceso de vacunación. Se necesita un plan emergente para detener esta pandemia y se puede salir de control, y lo estamos viviendo en el aumento de número de casos, y eso no pinta nada bien. Confío en que las autoridades se tomen muy en serio la situación”, mencionó.

Luego de que el viernes pasado la Secretaría de Salud presentó el nuevo criterio para determinar el Semáforo Epidemiológico en cada entidad, el médico consideró que es más importante que las autoridades sanitarias tengan y presenten un nuevo plan de control de la enfermedad.

“Nunca me ha gustado como se ha implementado el semáforo porque México ha sido el país que hace pocas pruebas, y a ciencia cierta no son el número de casos reales los que aparecen en el conteo nacional. No se puede guiar con eso un semáforo sin medidas reales. Además, ese semáforo lo han interpretado de muchas formas, principalmente de ahí se agarra la gente para regresar a la normalidad, y estamos en el tiempo que no es normal nada, porque seguimos amenazados por este virus. El gobierno tiene que hacer algo importante principalmente la promoción de la salud.

“A eso hay que agregarle que tenemos un personal de salud insuficiente y desgastado. Y los insumos agotados.  En este tercer repunte no sabría si está dispuesto el sector salud a aguantar la situación. También despidieron a médicos que supuestamente iban a obtener alguna plaza y de buenas a primeras les dijeron adiós”.

¿La pandemia verá final en el túnel? - se le preguntó.

“Yo creo que sí, siempre y cuando se lleve a cabo lo que se necesita: empezar a acelerar la vacunación en nuestro país, empezar a tomar en serio la pandemia para que se lleven a cabo las medidas de prevención, realmente creo que México es de los pocos países que ha tomado con poca seriedad esta situación, y los que lo han pagado son las vidas que hemos perdido y las personas contagiadas. Tengo mucha esperanza de que en algún momento este virus se va a controlar y pasará como una gripe normal cuando uno ya tenga suficiente inmunidad.

“En este país difícil, difícil (saber cuándo terminará), porque depende mucho del gobierno, que cuando está de buenas colocan vacunas, cuando está de malas pierden las vacunas, cuando está doblemente de malas no aplican vacunas. Es difícil decir cuánto terminará la pandemia, pero ojalá concluyan este año la vacunación, sería lo ideal”, finalizó.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg