“Callar ante lo que está sucediendo en Venezuela es aceptar la violación de derechos fundamentales. No denunciar la crisis política, económica, social y humanitaria en ese país significaría ser cómplices de quienes pretenden destruir sus instituciones democráticas”, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto (EPN).

Al inaugurar en el Museo Memoria y Tolerancia la exposición de la pieza museográfica “Muro de Berlín”, el titular del Ejecutivo federal comentó que el pasado sábado, en Lima, Perú, durante la Cumbre de las Américas, 16 países del continente americano alzaron la voz para pedir con toda claridad la restauración de la institucionalidad democrática en Venezuela, el respeto a los derechos humanos y la plena vigencia del Estado de Derecho.

“Hicimos un exhorto al gobierno venezolano para que permita el ingreso y la distribución de la ayuda humanitaria que mitigue los graves efectos del desabasto, especialmente de alimentos y medicinas”, expresó.

Previo a su recorrido por la exposición, dijo también que poner en duda la valía de las organizaciones de la sociedad civil es injusto e irresponsable.

“Un  gobierno que no acepta la crítica, el escrutinio público y la libertad de expresión es un gobierno que siembra la intolerancia y la confrontación en la sociedad”, mencionó.

Peña Nieto explicó que la caída del Muro de Berlín fue un triunfo de la unidad sobre la separación, de la fraternidad sobre el odio y de la tolerancia sobre la intransigencia.

Sharon Zaga, presidenta y cofundadora del Museo, informó que “este museo no es sólo del pasado. Es, sobre todo, un museo del presente, porque aquí no sólo se recuerda, se aprende de los errores del pasado para no repetirlos”.

Para México, un país multiétnico y pluricultural que se define por su diversidad, expresó el mandatario mexicano, la tolerancia es un valor especialmente importante. “Somos un mundo dentro de una nación (...) Tradicionalmente, México ha abierto sus puertas a personas y grupos que, por diversos motivos, tomaron la decisión de abandonar sus países”.

La vocación de apoyo a los refugiados y a los migrantes, indicó, sigue viva en México, ya que tan sólo en los últimos cinco años el país ha brindado refugio y protección complementaria a cerca de 9,000 personas, principalmente de Honduras, El Salvador, Guatemala y Venezuela.