Los actores políticos y el Estado deben sacar provecho del debate y agenda ciudadana que se marca en la red social Twitter, coin­cidieron politólogos y comunicadores en el Primer Congreso Latinoamericano de Twitter, 140 México, realizado en la Universidad Iberoamericana. Advirtieron que este espacio es un paso nuevo para la libertad de expresión, pues no se puede controlar lo que se discute ni se coloca en esta página.

Maite Azuela, integrante de la Asamblea Nacional Ciudadana, expresó que esta red virtual permite hacer política sin tener que abogar por el clientelismo partidista y brinda la posibilidad de transmitir ideas y campañas sin tener que gastar dinero.

Por su parte, el comunicador Ricardo Raphael expresó que este tipo de red social no sólo permite construir relaciones en todas partes del mundo, también agrega la característica de bidireccionalidad, al recibir respuesta inmediata del otro.

La discusión y agenda política generada a través de la información establecida por los usuarios, obliga a los medios de comunicación a publicar historias con mayor claridad y transparencia, pues de lo contario, será denunciado masiva y públicamente por las ciudadanos.

Aclaró que este tipo de redes sociales no suplirá a la labor del periodista, pues son ellos quienes valúan la calidad y veracidad de la información que se publica.

Al respecto, Azuela indicó que aunque las autoridades y medios comunicativos puedan retroalimentarse de lo que se dice en Twitter, su responsabilidad es distinta. A los ciudadanos les da la capacidad de

una mejor rendición de cuentas en eventos de violencia, más si se cuenta con testigos directos que hacen pública su experiencia.

De acuerdo con Érick Fernández, académico de la Universidad Iberoamericana (UIA) este movimiento mediático en Internet: Empuja la resolución de los casos de violencia a través de la denuncia ciudadana .

Odio y polarización

Los síntomas preocupantes que surgen en éstos son para Ricardo Raphael el odio y polarización causados por falsos rumores que ciudadanos o políticos puedan sembrar en la red. El mayor problema es que los profetas de lo falso encuentren un espacio de expresión y mientras no sean señalados y acusados por los mismos usuarios, esto será un peligro potencial.

La mejor manera de enfrentar esta problemática es abrir más espacio a las redes sociales ya que, menciona Raphael, es una mayor participación, la mejor manera de construir sitios como Twitter.

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