Pese a que la relación entre las armas y los homicidios en México se ha vuelto cada vez más estrecha, datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) apuntan a que el aseguramiento de armamento fue a la baja en los últimos años; en contraparte, los asesinatos con armas de fuego han ido al alza.

Ayer, el gobierno federal expresó que del año 2000 al 2019 se incrementó de 20 a 70% el número de homicidios en nuestro país en los cuales fue utilizada un arma proveniente de Estados Unidos; además indicó que cada año ingresan a territorio nacional 200,000 provenientes de la Unión Americana.

La Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que promueve que el gobierno de Estados Unidos regule la venta de armas de fuego de manufactura en su territorio, debido a que, ante la ausencia de ese marco regulatorio, nutre al crimen organizado de armas en nuestro país.

Reconoció que en la mayoría de los homicidios dolosos y otros crímenes de alto impacto cometidos en nuestro país, se utilizan armas de fuego que, en su mayoría, siete de cada 10, provienen de Estados Unidos.

“De acuerdo con diversas estimaciones, cada año son traficadas a México desde la Unión Americana más de 200,000 armas de fuego. El tráfico de armas es facilitado, entre otros factores, por la vecindad geográfica y la diferencia entre las legislaciones sobre armas en ambos países.

“Casi la mitad de las armas traficadas de Estados Unidos y confiscadas en México son rifles y pistolas semiautomáticas como AK-47, AR-15 y sus variantes”, expuso.

La cancillería agregó: “Nos reporta la Secretaría de la Defensa Nacional, así como la Fiscalía General de la República que hay un incremento en el número de armas que se han registrado en México en diferentes hechos delictivos: armas pequeñas, 9 %; rifles, 9 %; rifles automáticos, 63 %, y armas de asalto, 122 por ciento”.

Detalló que son Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros las ciudades con puntos fronterizos en donde se desplegarán los operativos en contra del contrabando de armas, debido a que son los lugares que se tienen identificados como los puntos de cruce del armamento proveniente de EU.

Sin embargo y pese a la aceleración en la relación entre homicidios dolosos y armas de fuego en los últimos años, los aseguramientos realizados por la Sedena decrecieron de manera importante entre el 2012 y 2013.

Según las estadísticas de la Secretaría de la Defensa, después del 2006 el aseguramiento de armas de fuego comenzó a ir al alza hasta alcanzar un punto máximo en el 2011, cuando en total se aseguraron 32,499 piezas; de las cuales 10,737 fueron armas cortas y 21,762 largas, estas últimas son consideradas como el armamento más usado por narcotráfico.

A partir del 2011 —penúltimo de la administración de Felipe Calderón Hinojosa— comenzó a ir a la baja el número de armas aseguradas. Sin embargo, fue con Enrique Peña Nieto cuando los números se desplomaron.

El año pasado, último de la administración de Peña, según datos preliminares de la Sedena, se aseguraron 5,144 armas, un nivel similar a lo registrado en el 2007. Cabe recordar que el año pasado fue el de mayor número de asesinatos registrados en México desde 1997 con más de 33,000 víctimas.

En los últimos seis años, entre el 2013 y el 2018, la Sedena aseguró 35,371 armas; en comparación entre el 2007 y el 2012, la institución militar aseguró 126,847 armas de fuego.

Del 2006 al 2018, la Sedena ha decomisado 164,154 armas en todo el país.

Tráfico por las aduanas

El tráfico de armas hacia México se intenta incluso por las aduanas establecidas en el país.

Según datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), entre el 2007 y hasta febrero pasado, al país se intentó ingresar por alguna de las 49 aduanas establecidas en el territorio nacional alrededor de 70,000 cartuchos y cargadores para armas de fuego, además de unas 700 armas.

Derivado de estos intentos, el SAT informó, mediante respuesta a la solicitud de información 0610100063719 de un ciudadano, que se puso a disposición del Ministerio Público a unas 350 personas.

El origen del contrabando

La relación entre las armas estadounidenses y los crímenes en México fue demostrada hace algunos años por el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por su sigla en inglés).

Entre el 2012 y hasta el 2017 autoridades mexicanas enviaron a dicha dependencia estadounidense 98,654 armas decomisadas para que se rastreara su origen, de las cuales el buró encontró, tras una investigación, que unas 64,170, es decir, 70 % tenía origen estadounidense.

La ATF también ha encontrado que la mayoría de las armas involucradas en la comisión de crímenes en México, que son recuperadas por las autoridades mexicanas, proviene en 41% de Texas, 19% de California y 15% de Arizona.

De acuerdo con la nota de la cancillería, el tráfico de armas desde el vecino del norte tiene dos modalidades: una es que los traficantes adquieren las armas directamente en bazares en Estados Unidos en donde no se solicita identificación al comprador, mientras que la segunda modalidad consiste en que los traficantes contratan a terceros para la adquisición de armamento.

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