Claudia Sheinbaum, candidata ganadora de la elección de jefe de Gobierno, y la académica Ana Laura Magaloni, comenzarán a partir del 16 de julio a trazar una ruta de trabajo que construya una Fiscalía General de Justicia, propuesta en la Constitución de la Ciudad de México, que cumpla con sus obligaciones en contra de la corrupción.

El objetivo de llevar académicos y organizaciones civiles es que dentro del nuevo marco regulatorio de la procuración de justicia a nivel nacional y local se promueva la modernización y profesionalización de la procuraduría, y la mejora y eficiencia en la atención de las víctimas de delitos, eliminando la corrupción.

Sheinbaum planea fortalecer las fiscalías de delitos sexuales, crímenes de violencia de género, homofobia y de trata, con el objeto de atender a las víctimas y disminuir la impunidad.

En ese sentido, también se busca iniciar una regeneración del sistema carcelario y penitenciario, que tenga como objetivo erradicar la corrupción y promover un sistema de reinserción social a partir de diferentes esquemas que promuevan la cultura de la paz y el empleo, de acuerdo con su plataforma electoral y su discurso al recibir su constancia de mayoría de manos de las autoridades electorales, el fin de semana pasado.

Asimismo, bajo la coordinación de la Secretaría de Gobierno y con el Instituto de la Juventud se pondrá en marcha un programa de reinserción social y seguimiento a procesados y sentenciados en libertad, particularmente de jóvenes en situación de riesgo.

La virtual jefa de Gobierno, a partir de diciembre, también pretende restablecer la coordinación permanente del gabinete de seguridad pública y procuración de justicia, por lo que prevé establecer comisiones de seguridad ciudadana por cuadrante para promover la evaluación ciudadana de su policía.

En la transición del gobierno capitalino pretende fortalecer el área de participación ciudadana para formar “promotores para la paz”, es decir, que éstos tendrán que resolver conflictos vecinales para que actúen en coordinación con el sistema de justicia cívica, promoviendo acciones para reparar el daño.

Finalmente, ampliaría el número de cámaras en la ciudad.

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