El número de tomas clandestinas detectadas en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) a nivel nacional se mantiene en niveles similares a lo registrado el año pasado, cuando se alcanzó un récord.

De acuerdo con información proporcionada por la petrolera nacional a El Economista vía transparencia, entre enero y julio del 2019 se registraron 8,655 tomas clandestinas; el año pasado, en el mismo periodo se registraron 8,706, es decir, 51 tomas menos que en los primeros meses del año actual.

No obstante, el número de tomas ilícitas mantiene registros muy por arriba de lo contabilizado en periodos iguales (enero-julio) de los últimos cinco años.

En el 2017, entre enero y julio se registraron 5,789; en el 2016 fueron 3,703; en el 2015, 2,934; y en el 2014, 1,961 tomas ilegales.

De hecho, la tendencia al alza se mantuvo durante los primeros meses del 2019. En enero pasado se registraron 1,567 tomas, un aumento de 50.5 % en comparación con las 1,041 contabilizadas en enero del 2018.

Esta tendencia al alza se mantuvo durante los meses de febrero y marzo, en tanto que entre abril y julio de este 2019, el número de tomas registradas fue menor a lo contabilizado en los mismos meses del año pasado.

Huachicol por entidad

Por estados del país, de acuerdo con la información de Pemex, entre enero y julio del 2019 se registró una baja en el número de tomas clandestinas en 14 estados; mientras que en 10 se registró un aumento.

Aunque han sido más los estados con una tendencia a la baja en el número de tomas ilegales, los incrementos se concentran en algunas entidades donde las tomas ilícitas se han disparado este 2019.

Hidalgo, por ejemplo. Ha registrado entre enero y julio de este 2019 un total de 2,796 tomas, equivalente a un aumento de 166.2% al compararse con el mismo periodo del 2018, cuando se tuvo registro, según la Gerencia de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Pemex, de 1,050 tomas clandestinas.

Fue en dicho estado, en el municipio de Tlahuelilpan, en donde a principios de año se registró la explosión de una toma clandestina en un ducto de Pemex, por la cual murió más de un centenar de personas y decenas más resultaron heridas.

En este municipio, entre enero y julio del presente año se ha disparado el número de tomas clandestinas a los ductos de la petrolera nacional con un total de 153, un incremento de 992.8% al comparase con las 14 que se registraron en el mismo periodo del año pasado.

Otras entidades que registraron incrementos en el número de tomas ilegales son el Estado de México, Chiapas, Coahuila, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas, Baja California, Aguascalientes y Yucatán.

En contraparte, uno de los estados que mayor baja ha registrado en el número de tomas es Morelos, al pasar de 208 contabilizadas entre enero y julio del 2018, a sólo cuatro en los mismos meses de este año.

La recuperación

De acuerdo con el informe de seguridad diario del gobierno federal, en promedio se siguen perdiendo 5,000 barriles de combustible. Un barril, cabe recordar, de acuerdo con las mediciones de Pemex, incluye 159 litros de combustible, es decir, se pierden diariamente 795,000 litros.

Según información entregada por Pemex a esta casa editorial, entre enero y julio pasado han sido asegurados 36,000 litros de combustóleo; 22,341 de crudo, 95,188 de diésel, 26 de gas, 241,925 de gasolina y 37,769 de hidrocarburo.

Es decir, en total se recuperaron en los primeros siete meses del 2019 433,249 litros de combustible, cifra por debajo de lo registrado de pérdidas en promedio, según lo reportado por el gobierno federal.

Cabe recordar que la estrategia para combatir el huachicol del gobierno federal consiste en restringir los flujos de combustible por los ductos de Pemex y completar el abasto con el uso de pipas, vía terrestre.