La mayor enseñanza de la emergencia sanitaria ocurrida en 2009 con el A (H1N1) fue que nos dimos cuenta de que todos podíamos hacer algo para que el riesgo de contagio disminuyera, aunque no estuviéramos enfermos, señaló Federico Webber, especialista de la Facultad Mexicana de Medicina de la Universidad La Salle.

En entrevista dijo que en estos momentos es muy importarte atender las indicaciones del

gobierno federal, particularmente las del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, “porque nadie puede jalar por su lado”.

Además, mencionó que en el equipo del funcionario hay gente preparada en el tema y con

conocimiento de causa y quienes están tomando las decisiones, independientemente de que puedan gustar o no.

El especialista destacó que en este tipo de contingencias, la prevención es la mejor forma de medicina. “Prevenir es mejor que curar". Las maniobras que está haciendo en este momento, principalmente el gobierno, son para la prevención, tal como lo están haciendo o hicieron otros países.

Weber consideró que el hecho de mantener a la gente dentro de sus domicilios, lo que hace es disminuir el riego de contagio, por lo cual todas las medidas que se están implementando en estos momentos son adecuadas, desde que no asistan a la escuela los estudiantes, hasta la invitación de que trabajen desde su casa los que puedan para que o salgan a las calles.

Esto es una buena medida y si las cosas van bien, la consecuencia será que habrá un número de casos menor al esperado.

El médico indicó que hasta el momento se vuelve muy difícil asegurar o criticar una situación porque los casos son necesariamente importados inicialmente y la forma de detectarlos, a veces se llevan días porque llegan pacientes que arriban asintomáticos y que creen que no están infectados y no toman las precauciones necesarias.

En ese sentido expuso que conforme ha ido avanzando en el mundo la pandemia, se han ido tomando operaciones más importantes. 

A la fecha incluso muchas de las pruebas para hacer el diagnóstico no se pueden aplicar

masivamente, sino con aquellos que tienen un perfil de enfermedad o de riesgo, de tal manera que el escrutinio que se hace a través de las pruebas no puede llegar a todo mundo, agregó el integrante de la Facultad Mexicana de Medicina de la Universidad La Salle.

“Ser gobernante no es fácil y darle gusto a todos se vuelve imposible. Lo que están haciendo de labor es para que todo mundo tome conciencia para que tomen las posturas necesarias, de tal forma que quienes puedan laboral desde sus domicilios lo hagan, sin repercutir negativamente y mayormente en la productividad de su empresa”, dijo Webber.

El especialista agregó que hay que tomar en cuenta que incluso si se tomaran medidas más drásticas para evitar la propagación de la enfermedad habría personas que se quejen de que esas maniobras están costando mucho dinero y que pese a ello seguiría habiendo enfermos.

diego.badillo@eleconomista.mx