A un año de hacer oficial la Cruzada Nacional contra el Hambre, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) ha tenido que sortear enfrentamientos con autoridades locales, reticencias por parte de los beneficiarios y críticas por la selección de municipios que se incluyeron en la estrategia antihambre.

Este miércoles cumple un año la estrategia federal y la Cruzada no ha podido aplicarse en el Distrito Federal porque el jefe de Gobierno del DF, Miguel Mancera, se ha reusado a firmar el Acuerdo Integral para el Desarrollo Social Incluyente. Mientras que las autoridades de la dependencia a cargo de Rosario Robles han tenido que convencer a los beneficiarios de 400 municipios con altos índices de pobreza que los apoyos sí les llegarán, pero la meta es que no dependan sólo de los programas sociales, sino que sean autosuficientes.

La Sedesol tiene que enderezar aspectos de la estrategia porque tiene imprecisiones en su diseño, de acuerdo con un diagnóstico del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

Para este 2014, la Sedesol planteó metas más ambiciosas. De acuerdo con un documento de la dependencia, cuya copia tiene El Economista, el gobierno federal, la Asociación de Bancos de Alimentos y la Confederación de Centrales de Abasto desarrollarán una estrategia piloto para evitar la merma y pérdida de 15,000 toneladas de alimentos, además se pactó la construcción de infraestructura municipal para la recuperación de alimentos.

Metas ambiciosas

Para eliminar la desnutrición infantil, se espera que en el 2014 haya 2,225 escuelas con asistencia alimentaria, repartan suplementos alimenticios a 200,000 menores de cinco años y mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, y que haya 200,000 niños menores de cinco años con seguimiento de peso y talla.

Para aumentar la producción e ingreso rural, pronostica 2 millones 790,000 beneficiarios de proyectos agrícolas. Para impulsar la participación social, espera concretar 43,000 comités comunitarios.

Presume 3 millones

Enrique Peña Nieto aseguró que a un año de la Cruzada, de 7 millones de mexicanos que vivían en pobreza alimentaria, 3 millones ahora tienen acceso a una mejor alimentación. Anunció que se pondrá especial énfasis en Michoacán, estado donde recién se asumió el control de la seguridad. De visita en Xochiatipan, Hidalgo, dijo que se intensificará el trabajo en contra de la pobreza alimentaria, principalmente en la frontera norte del país.

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