Abogadas feministas expusieron que si bien el planteamiento de un código penal único puede ser una oportunidad para homologar las consideraciones y sanciones para el delito de feminicidio, destacaron que de avanzar esta propuesta, deber ser de manera cuidadosa o de lo contrario habría retrocesos para la protección de los derechos de las niñas y mujeres mexicanas.

De acuerdo con el Código Penal Federal, para que un feminicidio sea considerado como tal hay siete circunstancias; sin embargo, hay algunos estados que contemplan únicamente cuatro o en otros se eleva hasta 11.

Entrevistada por El Economista, la asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, Ximena Ugarte, expresó que se ve de manera positiva homologar los delitos en las 32 entidades, pero agregó que es complejo su proceso, ya que cada estado responde a una realidad diferente.

“Algo negativo sería que se restringieran las razones de género y que se disminuyeran las penas (de prisión); si bien nosotras consideramos que el aumento de penas no resuelve de fondo el problema, sí sería completamente restrictivo o no favorable que no fuera un código garantista y que, al contrario, se quitaran razones de género o no se tipificara el feminicidio de manera adecuada a nivel nacional”, alertó.

Expuso que garantizar derechos de mujeres no sólo es el acceso a una vida libre de violencia sino también garantizar derechos sexuales y reproductivos.

“Más que ser un asunto de formalismo jurídico y procesal, tiene que ver con asuntos políticos de creencias, de grupos religiosos y conservadores que puedan oponerse a la homologación de la interrupción del embarazo de manera voluntaria, ya que todavía encuentra muchas resistencias”, ejemplificó.

Por su parte, la especialista Sayuri Herrera señaló que se debe realizar un proceso minucioso para considerar las experiencias y logros de cada estado para erradicar la violencia de género contra niñas, adolescentes y mujeres.

“Hay estados que tienen más causales. Se deben revisar, de éstas, cuáles se han judicializado o a qué situaciones específicas están respondiendo y si tienen que ser retomadas. Me parece que no sería un estudio sencillo, porque en general hay resistencia de las autoridades procuradoras de justicia, en este caso las fiscalías, para aplicar el tipo penal de feminicidio”, indicó la abogada que llevó el caso de Lesvy Osorio.

Dijo que dentro de estas propuestas que se trabajan desde el Senado para modificar el sistema judicial se debe incluir la protección a los derechos de las víctimas, ya que “se ha advertido desde diversas organizaciones civiles que se están planeando retrocesos frente a problemáticas que está presentando el sistema de justicia penal acusatorio”.

La directora de Justicia Pro Persona, Ana Yeli Pérez, consideró que un Código Único debe respetar los avances en la materia de justicia para niñas y mujeres e incorporar algunos rubros como el estado de indefensión.

“Tal vez incorporar el estado de indefensión es otra razón que han puesto estados como Sinaloa y Sonora, ya que algunas veces las jóvenes por estar en un estado de alcoholemia voluntario o involuntario implica que están en un estado vulnerable adicional que es aprovechado por el agresor y debe ser necesario para sancionar a las y los responsables”.

Expresó que la discusión, en caso de que avance en el Poder Legislativo, debe realizarse de manera profunda, ya que tendría un impacto nacional, entonces puede ser una homologación en materia penal o una regresión.

Exigen medidas

Más de 40 organizaciones sociales y una veintena de académicos y defensores exigieron al gobierno de Andrés Manuel López Obrador medidas concretas que prevengan y erradiquen la violencia contra las mujeres.

A través de un escrito, organizaciones como Amnistía Internacional, Causa en Común, Impunidad Cero, Instituto para la Seguridad y la Democracia Insyde, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, México Unido contra la Delincuencia, Redim Red por los Derechos de la Infancia en México, entre otras, condenaron los recientes feminicidios de la niña Fátima Cecilia e Ingrid Escamilla. (Con información de Maritza Pérez)

[email protected]