Ocho de cada 10 mexicanos percibe que en el país el tener un trabajo bien remunerado es un derecho que “nunca o casi nunca se cumple”, misma opinión que tuvieron siete de cada 10 sobre el ser escuchados por las autoridades o el acceso a la seguridad social, precisó la encuesta Derechos Sociales y Cohesión Social del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados (CESOP).

El ejercicio estadístico realizado por el Centro de Estudios arrojó también que para seis de cada 10 el acceso a una vivienda digna o el acceso a servicios de salud de calidad son beneficios que también nunca o casi nunca se cumplen.

Mientras que 50% en promedio consideró que el acceso a una educación de calidad y el acceso a la alimentación son en el mismo sentido derechos que no están garantizados por parte de las autoridades mexicanas.

Y es de acuerdo a la misma encuesta, la mayoría de los mexicanos (85. 3 %) señalaron que son las autoridades del país las encargadas directas de vigilar que los derechos sociales como el acceso a la educación, servicios de salud de calidad, o el acceso a la alimentación, se cumplan.

En el caso específico del derecho a la alimentación, 72.3 % de los encuestados dijo que proteger a los más pobres es hacer “justicia social”.

El CESOP precisó en su ejercicio que de la muestra de 1,200 encuestas efectivas realizadas en el país directamente en hogares, la mayoría de los mexicanos (67 % de ellos) indicaron que las principales causas para que no se garanticen los derechos sociales son la corrupción y la mala utilización de los recursos públicos. 

Sobre el actuar del Congreso de la Unión  (Cámara de Diputados y Senadores) el ejercicio realizado por el Centro de Estudios arrojó que 62.3 % de los ciudadanos consideró que el trabajo que hace el Legislativo para garantizar los derechos sociales es de "malo a muy malo".

hector.molina@eleconomista.mx