La posibilidad de que el próximo domingo se genere en Puebla un efecto López Obrador podría arrebatar al PAN y al exgobernador Rafael Moreno Valle este bastión político.

De acuerdo con analistas consultados, la operación política del exgobernador ha colocado en una posibilidad real de ganar la gubernatura a su esposa, Martha Erika Alonso Hidalgo, quien encabeza la alianza formada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, así como por los partidos de presencia estatal Compromiso por Puebla y Pacto Social, que para muchos están plegados al exmandatario poblano.

Si bien se trata de una candidata que no tiene una larga trayectoria política y que se le ha visto poco dispuesta a aceptar invitaciones a eventos organizados por empresarios y a debatir con sus demás contrincantes, el respaldo de la estructura creada por el exmandatario le permite estar en una posición que realmente la puede hacer ganar.

De hecho, parte de la estrategia de campaña del candidato a gobernador por Morena, PT y MC, Luis Miguel Barbosa, ha sido destacar que lo que se busca en esa entidad es extender el mandato del exgobernador a través de su esposa.

Esa situación motivó incluso que la candidata promoviera un recurso ante el Instituto Estatal Electoral para prohibirle al candidato que se refiera a ella como esposa del exgobernador aduciendo que con ello incurre en un acto de violencia política.

Lo cierto es que Puebla ha sido tradicionalmente un estado que apoya a Andrés Manuel López Obrador, quien ganó ahí las elecciones presidenciales en el 2006 y el 2012.

En Puebla, el candidato del PRI a la gubernatura Enrique Doger Guerrero aparece en un lejano tercer lugar y enfrenta la división de ese partido.