Hasta el pasado 5 de julio, la  Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos había contabilizado 13 asesinatos de activistas y defensores de los derechos humanos en lo que va del año en México; sin embargo, el pasado viernes, la activista de los colectivos de búsqueda, Zenaida Pulido fue asesinada en Michoacán, por lo que suman 14 homicidios.

Organismos internacionales, así como organizaciones sociales en nuestro país, han solicitado la investigación de los homicidios y agresiones cometidas contra las y los defensores de derechos humanos y han externado su preocupación de que a pesar de contar con un mecanismo de protección se continúan cometiendo estos crímenes.

El pasado 19 de julio, la activista Zenaida Pulido Lombera fue asesinada por hombres armados en la carretera Huahua-Pichilinguillo, en Michoacán, después de haber acudido a denunciar amenazas en su contra.

Pulido Lombera fue la coordinadora de la Quinta Caravana Internacional de Búsqueda de Desaparecidos Buscando Encontraremos realizada en el municipio de Aquila, Michoacán, entre abril y mayo de este año.

Tras el asesinato de la activista, la Comisión Estatal de Derechos Humanos inició una queja de oficio y exhortó también a las autoridades correspondientes a revisar de manera inmediata el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

El presidente del organismo, Víctor Manuel Serrato Lozano, condenó el crimen y afirmó que “para este organismo ninguna agresión en contra de personas defensoras de los derechos humanos debe quedar impune, por lo que solicita a la Fiscalía General del Estado (FGE) que no se descarte dentro de las investigaciones la posible vinculación con las labores de activismo de la defensora”, señaló el ombudsman.

Roban equipo a periodista

La organización Artículo 19 denunció el allanamiento al domicilio de la  periodista y defensora de derechos humanos Lydia Cacho, perpetrado el pasado domingo. A través de redes sociales la periodista confirmó los hechos.

Se informó que los agresores sustrajeron equipo de trabajo, incluyendo una grabadora de audio, tres cámaras fotográficas, varias tarjetas de memoria, una computadora portátil y 10 discos duros con información, además de envenenar y asesinar a las dos mascotas de la periodista.

“Por más que lo intenten no dejaré de investigar. El miedo no colonizará mi espíritu. Soy periodista, soy feminista y defensora de derechos humanos; el poder conlleva responsabilidad social. A los que me amenazan les digo #AquíNadieSeRinde”, manifestó la activista en redes.

Asimismo, aseguró que sus investigaciones periodísticas están seguras fuera del país y lo que sustrajeron los agresores fueron copias: “La verdad nadie se la roba”.

La ONG solicitó a la Secretaría de Gobernación y a la Fiscalía General de la República, especialmente a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Contra la Libertad de Expresión, cumplan con las garantías de no repetición, se garantice la seguridad de la periodista y se sancione a los responsables de estos hechos. (Con información de Notimex)