El congreso de la Unión reanudó ayer sus sesiones. Es el último periodo ordinario de la actual Legislatura.

En el Senado, los legisladores fueron recibidos por una protesta para rechazar la reforma al Artículo 24 constitucional en materia de libertad religiosa. La sesión comenzó hasta la 1:15 de a tarde con la presencia de sólo 73 de los 128 senadores.

En la orden del día se informó del primer veto del año del presidente Felipe Calderón a una reforma por la que se expide la ley general de la economía social y solidaria, pues el Ejecutivo federal consideró que ese sector ya está regulado en la administración pública.

Se informó que entre octubre del 2010 y enero de este año, el presidente Calderón promulgó 56 proyectos, el último fue la Ley de Asociaciones Público-Privadas.

El presidente del Senado, José González Morfín, instruyó al área administrativa para que, tras ser aprobado, se done un día de la dieta de los legisladores, alrededor de 10,000 pesos, a las comunidades de la Sierra Tarahumara.

En San Lázaro, los diputados prometieron hacer hasta lo imposible por concretar las reformas que llevan dos años y medio esperando turno.

En los hechos, el priísta César Augusto Santiago aprovechó la tribuna para recordar que no se deben aprovechar las instituciones de justicia en beneficio de partido alguno.

Y convocó a pensar primero en la gente porque lo que está en juego es la viabilidad del país’’.

Leandro García Bringas (PAN) aclaró que México es distinto y mucho mejor al país del autoritarismo, la corrupción institucional, la demagogia y el engaño, pero que los panistas están dispuestos a impulsar las reformas pendientes.

Llegado su turno, Agustín Guerrero (PRD) consideró que aún hay tiempo de frenar la decadencia y garantizar el bienestar y la felicidad del pueblo mexicano. Sin contener su ánimo electoral soltó: El cambio verdadero está por venir .

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