Hasta las 14:42 horas, cuando se sintió el temblor de 4.68 grados Richter, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) había registrado este jueves al menos 16 réplicas del movimiento de 7.4 grados Richter que sacudió el martes a la ciudad de México, 90 en total desde el primer registro realizado.

Mediante su cuenta de Twitter, el organismo dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) precisó que la primera réplica fue a las 00:14 horas, con magnitud de 3.8 grados Richter y con epicentro al suroeste de Coyuca de Benítez, Guerrero.

A las 10:46, el organismo informó de la réplica más fuerte, de 5.4 grados Richter, a 77 kilómetros al suroeste de Pinotepa Nacional, Oaxaca.

La última hasta el momento, con datos preliminares, se sintió a las 14:42 horas en el Distrito Federal, con magnitud de 4.68 grados Richter y epicentro a 53 kilómetros al noreste de Ometepec, Guerrero.

Las comunidades más afectadas han sido Ometepec y Coyuca de Benítez, en Guerrero y Pinotepa Nacional, Oaxaca.

De acuerdo con el jefe del SSN, Carlos Valdés, desde que ocurrió el temblor de 7.4 grados el martes, se han reportado 90 réplicas.

Indicó que la magnitud de estas réplicas varía de 3.8 a 5.4 grados. Esto es normal, se trata de un proceso dentro de lo esperado. Haciendo una analogía sería como decir que hay un proceso de cicatrización (tras el movimiento telúrico del martes).

Hubo un fracturamiento debajo de la Tierra y se presenta un reacomodo que va provocando estos movimientos, que terminarán hasta que todo se acomode. Y de ahí se entra a un proceso de acumulación de energía hasta dentro de 40 años (que podría suscitarse otro evento similar en el mismo epicentro) .

El experto señaló que aún cuando a los ciudadanos no les gusta que se presenten estos fenómenos, es mejor que la energía acumulada debajo de la superficie terrestre se libere con sismos de intensidad moderada a que se acumule y sea expulsada de manera abrupta con un movimiento telúrico de gran magnitud.

Para Valdés uno de los mejores elementos de prevención ante estos eventos es conocerlos cada vez más, mantener la calma y continuar con las prácticas de simulacros, a fin de que la gente aprenda qué hacer en caso de que se presente un temblor.

MIF