El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo respetar la nueva crítica que le hizo el poeta Javier Sicilia debido a su política de combatir la inseguridad con “abrazos, no balazos”. El mandatario dijo que respeta esa postura, y refirió que su gobierno no regresará a la estrategia de confrontación con las bandas y grupos delictivos y del narcotráfico.

López Obrador dijo que no recibiría a Javier Sicilia en Palacio Nacional, porque tiene mucho trabajo y porque eso significaría que el poeta lo exhiba como en el banquillo de los acusados.

“Para que me sienta en el banquillo de los acusados, y todo México se dé cuenta: ¡Qué barbaridad, vilipendiado, ninguneado el Presidente. Hasta que hubo alguien que le dijo sus verdades! Da flojera eso”, refirió.

Destacó que los indicados para atender al líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad serían la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, o el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas.

Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, López Obrador afirmó que Sicilia es libre de realizar una caminata a Zócalo, como lo dijo en su carta, para demandar al gobierno federal cambiar su estrategia contra la inseguridad.

“Los opositores o los que demandan al gobierno tienen derecho de manifestarse, de modo que lo manifiesten o no, si hay ejercicio de ese derecho nosotros tenemos que respetar a quienes se oponen al gobierno, sea quien sea, y yo vengo de la oposición, nosotros hacíamos marchas, éxodos, manifestaciones, cuántas veces estuvimos en el Zócalo. Entonces, adelante la protesta, no podemos impedirla”, comentó.

“Desde luego no compartimos puntos de vista, pero eso es también normal en un sistema democrático, siempre lo hemos dicho. Hay una oposición, se quiere que se cambie la estrategia en materia de seguridad. Nosotros decimos: no vamos a regresar a lo mismo. No es el uso de la fuerza, no es con la violencia, no se puede enfrentar el mal con el mal”, insistió.

El sábado, el poeta Javier Sicilia dio a conocer otra carta al presidente López Obrador, en la que afirmó que desde su campaña prometió hacer de la verdad, la justicia y la paz la agenda de la nación, pero por desgracia la dejó de lado para poner en su lugar otras que carecen de sentido cuando el país está en llamas.

Sicilia le dijo a López Obrador que a base de un puñado de programas sociales destejidos de una verdadera y profunda política de Estado en materia de Justicia Transicional, la consecuencia de los abrazos no balazos es la misma que la de las balas: sufrimiento, indefensión y muerte.

No se trata, dijo, de cuántos balazos o cuántos abrazos hay que dar para detener el horror. Las dos estrategias están equivocadas.

Se trata, enfatizó, de saber cuánto Estado se necesita para construir la justicia y la paz, y eso implica políticas de Estado profundas.

“Pero muchos mexicanos nos negamos a creer que el banco de este gobierno está quebrado, que las bóvedas del Palacio Nacional y de los palacios de gobierno no tienen fondos y están vacíos, saqueados por el crimen organizado y sometidos como nuestros caminos, nuestras calles, nuestras instituciones. Por ello voy a caminar de nuevo con lo único que tengo, mi dignidad, mi rabia y mi palabra, para decirte a ti y a los que quieran escuchar que la casa de todos sigue en llamas, que debemos abandonar el hábito —que nos inoculó la violencia— de insultarnos, descalificarnos, difamarnos, polarizarnos; que debemos sacudirnos la indiferencia bovina a la que, a fuerza de horror y miedo nos está reduciendo la violencia, hasta normalizar el crimen, y que sólo unidos podemos hacer posible lo único que importa: la verdad, la justicia y la paz”, destacó.

Javier Sicilia concluyó diciendo que vivimos tiempos de terror y signos de esperanza, y el Presidente decidirá si amina el rumbo a la esperanza a la que un día llamó.

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