La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó el proceso de consulta pública para desarrollos inmobiliarios, el cual pretende tener un mejor control sobre el crecimiento de la mancha urbana y que se generen acuerdos entre la Iniciativa Privada (IP) y los habitantes locales.

En conferencia de prensa, explicó que antes de que se de la autorización de impacto ambiental y urbano de una gran obra se deberá dar un proceso de consulta pública, quién estará a cargo de este nuevo mecanismo serán las secretarías de Medio Ambiente y la de Desarrollo Urbano y Vivienda.

“Es algo que inclusive ya hemos trabajado con los propios desarrolladores inmobiliarios y en su gran mayoría están totalmente de acuerdo y el objetivo es que antes de dar la autorización de impacto ambiental y urbano de una gran obra pueda haber un proceso de consulta pública. Le llamamos proceso porque no es una votación”, dijo.

En ese sentido, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Marina Robles García, explicó cómo será este proceso de consulta, el cual va dirigido a las grandes construcciones, y está constituido por una serie de etapas.

“El proceso tiene varias etapas, una primera es cuando ingresa el proyecto al Gobierno de la Ciudad, en donde nosotros como autoridad lo ponemos a disposición de los habitantes (...) Y en módulos informativos cercanos a donde el proyecto se desarrollaría”, dijo.

Recalcó que después de la publicación habría reuniones y talleres entre vecinos e IP y en caso de que no se dieran acuerdos, el proceso reinicia.

“Las grandes construcciones, aquellas que estarían sujetas de un proceso de esta naturaleza son aquellos proyectos que tienen un polígono de actuación y fusión de predios a partir de los 5,000 metros cuadrados (...) Proyectos que impliquen centros comerciales, de espectáculos o similares, o donde se presente algún conflicto vecinal”, sostuvo.